25 noviembre 2021

Excelencia en Las Vegas


Tenía que ser en la ciudad del pecado, en la que el representado de oficio por Satanás alcanzara la excelencia. Joaquín Sabina recibió el Grammy Latino a la Excelencia Musical en la ciudad de Las Vegas, una de las pocas ciudades que mantienen la relación 19 a 500 entre los días y las noches. Lo hizo rodeado de su gente. 


El premio se lo entregó Jorge Drexler. Sabina fue de los primeros en comprobar que la Medicina se podía permitir el lujo de perder al Doctor Drexler, pero la música no podía dejarlo pasar.

El premio lo compartió con quien selló una enemistad íntima, Fito Páez, demostrando que en la vida no merece la pena perder el tiempo en disputas, es demasiado corta como para escatimar en cariño.

El premio estuvo ovacionado por sus dos alumnos más avanzados, Leiva y Rozalén, que le regalaron una versión preciosa del último single del Perezita (como Sabina acostumbraba a llamarle hace unos años).

En muchas ocaciones se utiliza el formulismo "Su Excelencia" con gente que no lo merece. Creo que alguien que ha tratatado al castellano con tanta delicadeza como Sabina, se merece llevar el término "Excelencia" por todos los rincones del mundo. Allá donde su música abrigó corazones, allá donde sus letras iluminaron mentes, allá donde muchos caminos se cruzaron con Sabina de testigo, juez y parte.