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21 enero 2020

Se dejó el corazón en Madrid

Decían Gardel y Le Pera que 20 años no son nada, yo ayer hice una cuenta rápida y me salió que habían pasado justamente dos décadas desde la primera vez que vi a Joaquín Sabina en concierto. En aquella ocasión acudí al Auditorio Municipal de mi pueblo con mi papá y mi tata de la mano. El coche paterno había contribuido mucho a que las canciones de Sabina tuvieran un apartado en nuestro libro de familia.

20 años después me encontraba yendo de camino de nuevo a la llamada de Joaquín, esta vez subiendo a ese Metro a punto de partir que resulta ser la vida madrileña, de esas golondrinas en movimiento a las que los conciertos les hacen una foto fija. Un concierto actúa como un álbum de fotos, que te sirve para recordar las circunstancias en las que te encontrabas (tenemos memoria, tenemos amigos) cada vez que le gritabas a Sabina "dijo...¡Hola y Adiós!". En mi caso, 19 días y 500 Noches sería el pegamento que une todos mis recuerdos Sabineros. Al igual que para otros será Calle Melancolía, Princesa, Peces de Ciudad...

En esta ocasión los pájaros pudieron volar todo lo alto que quisieron, porque no hubo ataduras de presentación de ningún disco. Tal y como ellos mismos afirmaron, hicieron una retrospectiva de sus carreras, y cuando Serrat y Sabina hacen eso; el público asiste a una retrospección de su propias vida anónima, con una bandas sonora muy pública. Porque cuando sus voces hablan de Lucía, Princesa o Comala nuestras mentes comienzan a navegar y cada uno le pone sus apellidos y sus coordenadas.

Nunca había asistido a un concierto de Sabina en Madrid, hasta ahora me había movido por mis lugares de La Mancha y por sus cerros de Úbeda. Era una muesca que me faltaba en mi bombín, y ayer quedó marcada a fuego. Si más o menos tenía claro que esa noche Sabina se iba a bajar en Atocha, redondeó el recorrido por su invivible e insustituible ciudad, cobijándonos a todos "A La Sombra de un León". La preciosa música al piano de Bardagi y la quijotesca historia escrita por el maestro, arrancaron de nuevo las lágrimas de la diosa Cibeles.

Sabina nos tenía convencidos de que en Madrid el mar no se podía concebir, pero cuando Serrat empezó a cantar Mediterráneo os aseguro que allí empezó a oler a brea y jamás una larga noche de invierno (y menuda noche) estuvo tan azul. Los momentos álgidos de los conciertos se pueden medir en muchos decibelios cuando la gente se arranca a saltar, cantar y bailar, pero también cuando el silencio es absoluto. Esto ocurrió cuando Joan Manuel nos cantó las Nanas de la Cebolla, arrullando a 12.000 personas que por momentos fuimos el niño de Miguel Hernández. Nos trajo la luna cuando más preciso era.

"No hay dos sin tres", ese es el título de esta gira, que llevaba oculta una sorpresa. Porque fueron hasta tres las veces en las que se despidieron. Cuando puedes poner la guinda perfecta al concierto como un Mariachi del Tenampa coreando "Y nos dieron las diez", como un domador de circo a golpe de platillo y "Pastillas para no soñar" o como la gente de cien mil raleas que bajan la cuesta de la calle donde terminó la "Fiesta"... ¿Por qué no hacerlo de las tres formas?. Así lo hicieron, nos dieron pagana bendición a todos los asistentes y salimos de allí silbando sus melodías. Sabina lleva muchos años asegurándonos que siempre se le escapa el tranvía que lleva al Barrio de la Alegría. No le crean, ese barrio lo conoce muy bien, son sus conciertos.

Nos dijeron adiós, y el..."ojalá que volvamos a vernos" nos volvió a dejar el alma desnuda y abrazada a una duda. Reímos, lloramos, no sé si como lo hacía Chavela; pero el corazón sí, ese nos lo dejamos en Madrid. 


18 abril 2019

La Saeta

La Saeta es la marcha procesional más célebre pero su historia encierra una interesante paradoja. Tienen dos padres, y ninguno de ellos pensó que acabaría convirtiéndose en lo que hoy en día es. El primero fue Antono Machado, que escribió el poema "La Saeta" allá por 1912. En contra de lo que podría pensarse a primera vista, encierra una crítica velada a la Semana Santa de Sevilla. Por un lado es un homenaje a las tradiciones de estos días, a la fe de sus mayores y de su pueblo que se vuelca con sus cofradías. Pero por otro, el propio Machado se siente ajeno a esas costumbres, de ahí que prefiera cantarle al Cristo que anduvo en la mar, y no al que está clavado en el madero. 

"Dijo una voz popular:
¿Quién me presta una escalera
para subir al madero
para quitarle los clavos
a Jesús El Nazareno?"

Pasaron muchos años del siglo XX, algunos muy largos, hasta que en 1969 Joan Manuel Serrat rescató varios de los poemas de Antonio Machado, les puso música y de ésta forma consiguió hacerlos llegar a un público mucho más amplio.Los discos homenajes de Serrat a Machado y Miguel Hernández han hecho más por la cultura de este país, que muchas de las reformas de la ley educativa. En ese disco se encontraba La Saeta, a la que puso una hermosa música. En ese mismo año en una entrevista Serrat afirmó que no creía en Dios, que era agnóstico y creía mucho más en el hombre como ente espiritual.

"Oh, la saeta el cantar
al Cristo de los Gitanos
siempre con sangre en las manos
siempre por desenclavar. 
Cantar del pueblo andaluz
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz." 

Volvieron a pasar varios años del siglo pasado, y en los años 80 la música original de Serrat fue adaptada para banda y orquesta. La versión que todos conocemos hoy en día se estrenó en 1988 por la Agrupación Musical "Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras". A lo largo de estos 30 años, esta pieza musical ha ido ganando protagonismo hasta situarse entre las más queridas y solicitadas por el público. Una adaptación musical realizada por un agnóstico sobre una letra escrita por un escéptico de la Semana Santa. El mundo está lleno de contradicciones y paradojas, ojalá todas fueran tan hermosas como ésta.  

"Cantar de la tierra mía,
que echa flores,
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores.
Oh no eres tú mi cantar,
no puedo cantar ni quiero,
a ese Jesús del Madero, 
sino al que anduvo en la mar." 

01 agosto 2012

Su primo el Nano VI: Algo Personal

Existen algunas canciones a las que el paso del tiempo no les sienta demasiado bien,  hay otras que acaban por ser inmortales y también se da el caso de aquellas que hoy en día tienen un significado mucho mayor al que tuvieron cuando fueron concebidas. Personalmente, creo que este es el caso de "Algo personal", una canción que Serrat escribió en 1983 y que seguramente a más de uno se le haya venido a la cabeza en los últimos meses. 

"Probablemente en su pueblo se les recordará
como cachorros de buenas personas,
que hurtaban flores para regalar a su mamá
y daban de comer a las palomas.


Probablemente que todo eso debe ser verdad,
aunque es más turbio cómo y de qué manera
llegaron esos individuos a ser lo que son
ni a quién sirven cuando alzan las banderas."

El Nano retrata a la perfección a toda esa casta política que nos (des)gobierna, que durante la campaña ponen cara de no haber roto nunca un plato; pero raro es el que se marcha de su cargo sin haberse cargado alguna que otra vajilla.  Se plantea la duda de a quien sirven estos señores, cada vez queda más claro que a los intereses de la sociedad no. Yo iría un paso más allá en la cuestión y directamente preguntaría ¿sirven?. 

"Hombres de paja que usan la colonia y el honor
para ocultar oscuras intenciones:
tienen doble vida, son sicarios del mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.

Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad,

viajan de incógnito en autos blindados
a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad,
a colgar en las escuelas su retrato."

Son verdaderos especialistas en adornar sus discursos, y dar una cantidad ingente de rodeos a la hora de explicar sus medidas; creyendo quizás que la gente es tonta y dirá amén a todo sin rechistar. Afortunadamente cada vez son más los que no comulgan con ruedas de molino y levantan la voz. Aunque ellos ya se cuidan bien de rodearse y cubrirse las espaldas para poder hacer y deshacer a su antojo. La mentira, algo considerado gravísimo en el mundo anglosajón, ha pasado a convertirse en un recurso más en su día a día. Otra afición que tienen es la de poner placas en todos los edificios que inauguran, para que su nombre pase a la posteridad. Resulta curioso ver como el nombre de muchos políticos están en las puertas de escuelas y hospitales, esos mismos que ahora están desmantelando poco a poco. 

"Se gastan más de lo que tienen en coleccionar
espías, listas negras y arsenales;
resulta bochornoso verles fanfarronear
a ver quién es el que la tiene más grande.

Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz,

juegan con cosas que no tienen repuesto
y la culpa es del otro si algo les sale mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal."

"Habéis vivido por encima de vuestras posibilidades", esta es la frase de moda en los últimos tiempos que nos repiten una y otra vez. Tienen la poca decencia de culparnos de todo despilfarro, cuando en realidad los que han tirado (cuando no robado) millones y millones han sido ellos. Han jugado durante mucho tiempo al estúpido juego de ver quien la tiene más grande, y ahora el tamaño que medimos es el de la deuda que dejan. 

"Y como quien en la cosa, nada tiene que perder.
Pulsan la alarma y rompen las promesas
y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer
nos ponen la pistola en la cabeza.

Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar

van a cagar a casa de otra gente
y experimentan nuevos métodos de masacrar,
sofisticados y a la vez convincentes."

La rotura de promesas ya a nadie sorprende, y por eso no se preocupan demasiado en disimularlo. Se jactan de gobernar con mano de hierro, y de no temblarles el pulso a la hora de tomar medidas "difíciles"; pero al mismo tiempo se bajan los pantalones frente a los poderosos. Caso aparte es el bochornoso comportamiento que tienen entre ellos cada vez que asisten a un debate, donde el "y tu más" es el leitmotiv de cada una de sus intervenciones. 

"No conocen ni a su padre cuando pierden el control,
ni recuerdan que en el mundo hay niños.
Nos niegan a todos el pan y la sal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal."

Cada vez más confunden cual es el rol que deben desempeñar, y pasan con demasiada frecuencia de dirigentes a propietarios de un país. Olvidan fácilmente que en el mundo hay niños...o niñas (figura muy recurrente cuando lanzan sus proclamas en las elecciones). Joan Manuel decía que entre esos tipos y él había algo personal, creo que a medida que pasa el tiempo somos más los que nos unimos a su causa porque "entre esos tipos y nosotros hay algo cada vez más personal".

12 marzo 2012

Hoy por ti mañana por mi

La Orquesta del Titanic ya ha comenzado a tocar por el cono sur, y los dos capitanes del barco siguen manejando el timón con mano firme; con la experiencia que les ha dado el haber esquivado ya unos cuantos icebergs en sus ajetreadas travesías. Uno de los temas nuevos que los dos pájaros nos han traído en esta aventura es “Hoy por ti, mañana por mí”; una canción de amor a las que no nos tiene muy acostumbrado el flaco, siempre ha sido más propenso a cantarle al desamor. Supongo que será consecuencia de la felicidad doméstica a la que está “sometido”, acrecentada seguramente por su primo el de Barcelona. No obstante se agradece un tema de este estilo, que le haga compañía a la hasta ahora solitaria “Rebajas de Enero”.
“Yo cansado, tú perdida,
nos curamos las heridas con ají.
Hoy por ti, mañana por mí
Si caminas yo te sigo,
si te cansas hago un nido en el arcén.
Hoy por ti, mañana también.”
Se le puede dar muchos nombres, “almas gemelas”, “tal para cual”, o rebuscar en el refranero popular para quedarse con el que dice “nunca falta un roto para un descosido”. El caso es encontrar alguien que si hoy hace algo por ti, no espere cobrárselo mañana; que “los tipos de interés” siempre han sido traicioneros. Alguien que espontáneamente decida seguir tu camino, porque no le importe el cuándo, ni el cómo, ni el dónde; simplemente el quién.
“En tus sueños me desvelo,
con tus alas alzo el vuelo
Tú la flor, yo el colibrí,
Hoy por ti, mañana por mí
Hoy por ti, mañana por mí
Hoy por ti, mañana por mí”
De sueños vive el hombre se suele decir, y aunque a priori podamos verlos como algo personal e intransferible; creo que son mucho más poderosos cuando son compartidos. Especialmente si los compartes con alguien que se desvela por tus sueños, intenta navegar por tus fantasías o incluso se atreva a escribir páginas nuevas en tu cuento personal; haciendo que éstas le den un giro al guión preestablecido.
“Si estás triste
yo te invento cuatro caricias y un cuento.”
Este último verso creo que es de los mejores de la canción, porque dice mucho en muy poco. Si estás triste, porque si estás contenta todo es mucho más sencillo, es cuando necesitas que alguien se acerque y se preocupe. Cuando todo es una balsa de aceite, decir te quiero es tan fácil como vacío, y en algunas ocasiones falso. De sobra es conocida la exaltación de la amistad en ambientes festivos, pero es que no hay que exaltarla, hay que demostrarla. Las palabras se las lleva el viento, pero los hechos se graban en la piedra. Esas cuatro caricias y ese cuento, se inventan, y es muy importante ese matiz. Se inventan porque se hacen ex profeso para alguien que conoces bien, sabes que personajes necesita ese cuento y que final le hará feliz, sin necesidad de perdices por medio.
“Y al contrario y viceversa
Y en la buena y en la adversa
Del derecho y del revés
Tu primero, el mundo después
Tu primero, el mundo después
Tu primero, el mundo después
Tu tan joven, yo tan viejo
Le dijo el monte al conejo.”
A veces resulta complicado encontrar al narrador de esos cuentos, y quizá nos los ha estado narrando al oído mucho tiempo, pero nos hemos hecho los sordos atendiendo no se muy bien a qué razones. Respondiendo a todas las buenas con duras adversas, colocando las cosas del revés cuando se nos daban del derecho. Renunciando a la posición de privilegio en la que nos colocaba, con todo un mundo detrás lleno de posibilidades. Buscando las excusas más banales, los discursos más manidos y las justificaciones más absurdas para negarte a que hoy hicieran algo por ti; olvidándote de que quizá mañana ya no lo hagan.
“No te mueras si me muero
no me hagas con mi dinero un funeral
guárdalo para el carnaval”
Este verso también me gusta mucho, porque es un Carpe Diem en el que aparece el Carnaval como metáfora; y es que la vida al igual que el Carnaval es muy corta, y no es muy recomendable pasársela luchando contra el mundo ni guardando lutos. “No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió” decía Sabina en una de sus más célebres canciones. Echa un vistazo a lo que tienes alrededor, y no esperes de brazos cruzados a que llegue algo mejor (incluso perfecto). Que el fin del mundo te pille bailando, pues eso.
“El amor no tiene cura
Y es eterno mientras dura
A tope o al ralentí
Hoy por ti, mañana por mí
Hoy por ti, mañana por mí
Hoy por ti, mañana por mí”
Aunque al principio decía que se trataba de una canción de amor, sin la preposición des que tantas veces lo precedía en las canciones del ubetense; hay un verso que pone los puntos sobre las íes. Los amores son eternos, pero mientras duran, después de eso ya estamos hablando de otra cosa. Que no tiene cura también es cierto, es de los pocos virus que nunca dejan de incubarse; aunque te hayan clavado por la espalda una jeringa con la vacuna. Hay síntomas que nunca dejan de aflorar, ya sea a tope o al ralentí.
“Mi amor, mi cómplice y mi todo
Y en la calle codo a codo
Somos muchos más que dos
Hoy por ti, mañana por vos
Hoy por ti, mañana por vos
Hoy por ti, mañana por vos
Hoy por ti, mañana por vos”
Hay personas con las que se puede ser mucho más que dos, personas con las que te multiplicas y consigues sacarte ases de la manga, intentando sorprender nuevamente. Alguien con quien indefectiblemente acabas codo a codo, y con una mirada eres capaz de comunicarte a la perfección. Un cómplice con el que poder dar el golpe de tu vida. 

29 enero 2012

Adelanto de La orquesta del Titanic

La llegada del nuevo disco de Sabina y Serrat es inminente, en una semana ya lo tendremos a la venta. Sin embargo, se han encargado de ir saciando la sed de muchos de sus fans ofreciéndonos con cuentagotas pequeños fragmentos del mismo. En diciembre, se vistieron de reyes magos y en navidad nos regalaron con un villancico y un single. En enero nos aliviaron la cuesta con otros dos nuevos temas del álbum, y finalmente en febrero llegará el disco completo.

Los dos primos han grabado una entrevista en la que cuentan un poco como ha sido el proceso de grabación del disco, al que han decidido bautizar "La orquesta del Titanic". Afirman que se trata de una metáfora de lo que está pasando en la actualidad. Mientras el mundo se hunde cada vez un poquito más, ellos se van de gira. Yo añado a esa reflexión, que menos mal que hay orquestas que se resisten a dejar de tocar por muy feo que se ponga el panorama. Muy necesitados están nuestros oídos de escuchar cosas agradables, sobre todo ahora que están expuestos al ruido continuo del día a día.

Otro aspecto interesante es el hecho de que Serrat era un maestro y un ídolo para Sabina, cuando éste último cantaba por los metros londinenses. Joaquín afirma que para él ha sido todo un privilegio poder entrar en la sala de máquinas del Nano y descubrir como trabaja el hombre que hizo de Mediterráneo una de las mejores canciones de todos los tiempos. ¡Cuántos de nosotros pagaríamos por ver como Sabina compone sus canciones! 

Os dejo con la entrevista completa donde ya se pueden escuchar de fondo algunas de las nuevas canciones que en breve tendremos en nuestras manos. 


21 diciembre 2011

Canción de Navidad

Las Navidades son inminentes, y en el caso de la gente afortunada es la época en la que más nos prodigamos con los regalos. Un regalo doble es el que nos han hecho nuestros dos pájaros preferidos, Sabina y su primo El Nano. Se trata de un adelanto del próximo disco que los dos maestros van a sacar a principios del año que viene.

Aprovechando la época Navideña, han decidido lanzar un villancico un tanto especial bajo el título de "Canción de Navidad". Un villancico en el que sacan a relucir todas las cosas que en estos días se tapan entre perfumes caros y ruidos de matasuegras de fin de año. No está de más recordar eso, y este villancico hace que entre polvorón y polvorón recordemos que no sólo hace 2000 años nacían niños en pesebres. 

Por mi parte, me gusta mucho esta época quizá tenga algo que ver que tal día como hoy, hace 23 años, mi señora madre estaba dando a luz a un Sabinero (no salí con bombín, pero casi). Por eso os dejo un vídeo que he hecho en el otro blog que tengo, "El Bazar de Saavedra", para felicitaros a todos la Navidad. Un abrazo fuerte a todos los que pasáis por aquí de vez en cuando.

05 noviembre 2011

Dos pájaros

Hace un par de meses, y gracias a un comentario que PPK  me dejó en la entrada de "A la sombra de un león", descubrí que había una canción de Serrat, "De cartón piedra" que compartía muchas cosas con la de Sabina. Ahora que están los dos elaborando un disco a cuatro manos, resulta sorprendente comprobar que desde hace mucho tiempo ya existían lazos invisibles que unían a estos dos pájaros.

El mensaje de las dos canciones es muy similar, la historia de un loco que se enamora de una mujer inalcanzable a ojos del resto de la gente "normal". El loco de Sabina se enamora de la Diosa Cibeles, mientras que el de Serrat lo hace de un maniquí de un escaparate. Podría verse también la de Sabina una continuación de la historia que arranca en la canción de Serrat, ya que su personaje acaba dando con sus huesos en un psiquiátrico y el de Sabina comienza su andadura escapándose del mismo. 

En las dos historias se pone de manifiesto el tremendo afecto que el loco siente por su dama, y las locuras que es capaz de hacer con tal de conseguirla. Por escasos momentos alcanza su objetivo y se hace notoria su felicidad más absoluta; pero poco después esta historia acaba lejos de ser redonda, devolviéndonos de un plumazo a la cruda e injusta realidad.

El ritmo de la canción de Serrat es mucho más endiablado, mientras que el de Sabina es más sosegado. Seguramente la Diosa Cibeles exigía una melodía mucho más clásica, con un acompañamiento de piano exquisito, además de una colaboración femenina para darle mayor realismo a la historia. De esto último se encargó Ana Belén, haciendo del directo de esta canción una pequeña obra teatral en mitad de un concierto. Son diferentes formas de transmitir el mismo mensaje, distintos recursos musicales y literarios para leernos un cuento con el mismo final. 

A continuación os dejo los vídeos de sendas canciones para que juzguéis vosotros mismos.


20 junio 2011

Ocupen su localidad / Hoy puede ser un gran día

Ocupen su localidad, porque hoy puede ser un gran día, de hecho lo es. Si hace unos años Serrat y Sabina le hacían un regalo a sus seguidores  a la música en general uniéndose en una gira espectacular, ahora doblan la apuesta. El Nano y Joaquín van a grabar un disco en conjunto y como mandan los cánones, se subirán de nuevo a los escenarios. Si por separado son superlativos, la unión de estos dos maestros roza la excelencia. Además se dan el contrapunto perfecto, por un lado el yerno ideal y por el otro el eterno canalla. Unidos eso sí, por una exquisitez a la hora de componer y un excelso uso de las palabras para transmitir lo que muchos sentimos y pocos sabemos explicar.
“Vengan pequeños y grandes esta noche a celebrar,
bajo la tísica Luna la canción de la amistad.
Tan jóvenes y tan viejos y en edad de merecer
dos pajarracos de un tiro se desnudan para usted”.
Lo de pequeños y grandes no es casualidad, a poco que se fije uno en el público que abarrota sus conciertos podemos comprobar que el abanico de edades es enorme. En pocas cosas es fácil poner de acuerdo a jubilados y adolescentes. Una de ellas son las canciones de estos dos pájaros. Seguramente sea porque nos cantan sobre cosas que nos han ocurrido a todos, cada uno desde sus circunstancias pero todos con sensaciones parecidas. Da igual cuantos años tenga la Princesa que nos imaginamos al oír la canción, o lo lejano que esté ese pueblo con mar después de un concierto porque todos querremos que ese mar sea el Mediterráneo. 

Todos tenemos en nuestra agenda particular alguna Penélope y alguna Magdalena. Durante más o menos tiempo nos hemos paseado por la Calle Melancolía de nuestro Pueblo Blanco, esperando llegar al barrio de la alegría. Son Aquellas pequeñas cosas de las que estos dos genios sacan auténticas obras de arte y hacen que lloremos cuando nadie nos ve. Son esas Paraules d’amor que ellos encuentran y consiguen que nuestras 500 noches de olvido sean más llevaderas. Tan jóvenes y tan viejos, Y sin embargo siguen siendo los mejores. 

Desde las Señoras hasta las Barbies Superestar, pasando por Lucía o la Pobre Cristina, todas tienen su hueco en el cancionero de los dos primos. Hace tiempo se pensaba que Sería Fantastic que Joan Manuel y Joaquín se unieran y grabasen un disco juntos. Lo primero ya lo teníamos, ahora hemos conseguido lo segundo. Se estima que en un año más o menos podremos disfrutar de este nuevo tesoro. Llegado a ese punto, podremos afirmar que  hablo de Joaquín y de su primo el Nano, que no le toca nada y es su hermano.

04 junio 2011

Su primo el Nano V: Pendiente de ti

Serrat tiene el don de contar historias cotidianas, cercanas, humanas, mundanas con una exquisitez absoluta y un ingenio del que muchos carecen. Juega como nadie con las metáforas y no le tiembla el pulso a la hora de mandar algún mensaje, con la contundencia del gancho de derecha de un púgil. “Pendiente de ti” es una de esas canciones en las que se pone sobre la mesa un mal de muchos y que escucharla puede hacer que nos consolemos tontamente.
¡Eres tan egoísta...! Sólo piensas en ti.
Vienes en mi busca cuando necesitas cuartelillo,
y en cuanto lo consigues me dejas y te vas
sin fumarte, siquiera, un cigarro conmigo.
Hablando de mensajes directos, no puede empezar de manera más contundente que acusando al otro de ser un completo egoísta. Es el innegable derecho al pataleo que a todos nos queda cuando nos sentimos derrotados. Continúa hablándonos del tópico “por el interés te quiero Andrés”, que en mayor o menor medida se repite una y otra vez. A veces de una forma más sutil y otras veces con mayor descaro. ¿Quién no se ha sentido alguna vez como un Andrés? y por extensión ¿quién no se ha rodeado/servido de alguno?.
Siempre la misma jugada.
Me utilizas y a otra cosa.
No hablamos nunca de nada.
Ni te esfuerzas en mentir.
Ni me sacas a cenar.
Ni te quedas a dormir.
En esta partida de ajedrez tan particular, en la que todos queremos ser reyes, no es plato de buen gusto verse relegado al papel de simple peón. Tener los movimientos limitados, no ser nunca el protagonista principal de las mejores jugadas, ser el primero en la lista de los descartables y que nadie lamente tu marcha en exceso. Con este panorama, lo más probable sería abandonar la partida; pero de vez en cuando te recuerdan que llegando al final del tablero, te aguarda el premio de convertirte en una figura.
No sé quién eres tú
ni lo que soy para ti.
Si hay algo entre tú y yo
te importa un pito.
Entre tantas idas y venidas, tantos altibajos, tantos vuelos y tantos arrastres a ras de suelo; no es difícil que acabes dudando de todo. Por momentos ya no sabes con quién estás tratando, qué esperas y lo más importante de todo, por qué esperas. Esas dudas pueden llegar a extenderse hasta a ti mismo, haciendo que te replantees si quizá la culpa sea tuya, si estés haciendo todo mal; mientras ves como te adelantan por la derecha, por la izquierda y tu no sepas que pedal pisar para evitarlo.
No sabes que vivo
pendiente de ti
y tengo también
mi corazoncito.
A veces es necesario recordar las cosas, alzar la mano y quizá también la voz. Darnos la importancia que algunos nos niegan e intentar remover alguna que otra conciencia. Coger un taburete y subirnos a él, para que no sólo se fijen en los más altos. Reclamar nuestro sitio y no conformarnos con bonitas palabras, que de tan repetidas cada vez son más feas.
Así le habló la rama al pajarillo...
Vienes en mi busca cuando necesitas cuartelillo.
Y así lo repetían, desencantados,
una musa a un poeta y un voto a un diputado.
Y el cordel a la peonza,
y un rayo de sol a un viejo,
y las montañas al eco,
y el soldado al comandante;
y la guitarra a la canción
y la canción al cantante.
Después del lanzamiento de mensajes, llegamos al turno del juego de metáforas, donde El Nano nos describe gráficamente los dos roles que se dan en esta historia. El cordel que está cansado de darle el empujón a la peonza, para que una vez iniciado su baile se desentienda totalmente de él. El soldado ninguneado y en ocasiones humillado por el comandante cuando aparecen otros con más estrellas en la solapa. Las musas que sirven de apoyo al poeta cuando está necesitado, y se olvidan de ellas cuando el éxito aparece. El votante que recibe elogios sin parar, se siente especial y cree tener un sitio preferencial en la memoria del diputado. El eco que busca a las montañas porque saben que sólo ellas le pueden dar el impulso que necesita.
Pero te prevengo que no voy a permitir
que sigas jugando con mis sentimientos.
Vendrás a buscarme cualquier día de estos
y tal vez entonces ya no estaré aquí...
La canción termina con una advertencia, la típica advertencia en estos casos, sobre la posibilidad de que llegue un momento en el que te canses de esperar y de aguantar. De aguantar la vida de peón sabiendo que en otro tablero podrías ser perfectamente el rey.

16 febrero 2011

Su primo El Nano IV: Barquito de papel

En la inmensa discografía de Serrat, si hiciéramos una clasificación de todas sus canciones, habría un extenso grupo en las que la nostalgia y la niñez son el leitmotiv principal. Además, si a esto le unimos el sello tan característico que El Nano le imprime a todas sus canciones; tenemos auténticas joyas en las que es difícil no echar la vista atrás. Barquito de papel es una de esas canciones, un tema muy sencillo, tan sencillo como la época de la vida que pretende retratar. También la melodía que la acompaña hace por donde para transportarnos a esa época de babis y dibujos animados.
“Barquito de papel,
sin nombre, sin patrón
y sin bandera,
navegando sin timón
donde la corriente quiera.”
El barquito de papel es el símil perfecto para hacer referencia a nuestra infancia. Algo tan pequeño, tan endeble y tan insignificante como un barco hecho de papel, no tiene para nosotros valor alguno ahora mismo. Sin embargo, cuando éramos pequeños era algo maravilloso, y cuando tu padre o tu abuelo te hacía uno eras el niño más feliz del mundo. Es una tónica constante eso de añorar siempre lo que no se tiene, justo ahora nos acordamos de lo bien que estábamos en esos años. Vivir sin patrón, sin bandera, sin obligaciones, pensando solamente en salir a jugar a la calle. Pero claro, lo que no decimos es cuanto ansiábamos cumplir años y hacernos mayores. Lo de navegar sin timón, dejándonos llevar por la corriente es algo que seguimos haciéndolo de adultos. Aunque no nos demos cuenta, en muchas ocasiones no somos dueños de nuestro propio timón y es la corriente la que nos empuja, muchas veces en contra de nuestra voluntad.
“Aventurero audaz,
jinete de papel
cuadriculado,
que mi mano sin pasado
sentó a lomos de un canal.”
Aquí tenemos una de las joyitas de esta canción, la descripción que hace del niño calificándolo como “jinete de papel cuadriculado” es simplemente espléndida. Cuantas hojas de cuadritos habremos rellenado en nuestro pupitre, y como de doloroso era dar el salto al folio en blanco; donde nos sentíamos como un trapecista sin red, escribiendo sin ninguna línea que nos sirviera de guía. Esa mano sin pasado, que rellenaba cuadernos de rubio y hacía caligrafías para conseguir la letra más redondeada posible. Con el paso del tiempo, esas mismas manos se van llenando de historias que contar.
“Barquito de papel,
en qué extraño arenal
han varado
tu sonrisa y mi pasado,
vestidos de colegial.”
Supongo que con todos los recuerdos pasa lo mismo, siempre se tiende a exagerar (tanto lo bueno como lo malo); y en el caso de la infancia, normalmente se recuerda como uno de los periodos más felices. Quizá el inconformismo sea el culpable, ya que éste se manifiesta de varias maneras. Por un lado, esperando conseguir en un futuro más o menos lejano algo más y mejor de lo que tenemos. Por el otro, añorando volver a reverdecer viejos laureles o revivir experiencias pasadas.
“Cuando el canal era un río,
cuando el estanque era el mar,
y navegar
era jugar con el viento,
era una sonrisa a tiempo,
fugándose feliz
de país en país,
entre la escuela y mi casa,
después el tiempo pasa
y te olvidas de aquel
barquito de papel.”
La vida poco a poco se va convirtiendo en una constante lucha por ir salvando los diferentes obstáculos que se nos presentan, y que por lo general aumentan de manera inversamente proporcional a nuestras fuerzas. Quizá por eso, sea ahora cuando más se acuerda uno de que navegar era jugar con el viento, porque con eso ya no vale, ahora para navegar hay que remar y remar y remar… El tiempo pasa inexorablemente, y como dice Serrat, poco a poco nos vamos olvidando de aquel barquito de papel que lo era todo para nosotros. Hoy, todo nunca es suficiente. Canciones como estas siempre vienen bien para despejar un poco nuestra mente de todos los asuntos urgentes y súper importantes, y acordarnos de ese barquito de papel en el que nos sentíamos los reyes del mundo. 

25 diciembre 2010

Su primo el Nano III: Es Caprichoso el Azar

¿En qué nos basamos cuando afirmamos que una canción es muy buena? Probablemente siempre tendamos a fijarnos en su calidad musical, la profundidad de su letra, la interpretación del artista… .Sin embargo, yo creo que hay algo más que muchas veces no conseguimos percibir, al igual que existe con las personas, las canciones tienen alma. 

Esos 21 gramos de peso que se le atribuyen, ya que en esta vida nos empeñamos en medirlo y pesarlo todo, también deberían imputárselo a las canciones. Con tan etéreo elemento, podríamos explicar lo inexplicable, esas sensaciones que de repente nos afloran al escuchar ciertas canciones; y que se mezclan con nuestros recuerdos personales, haciendo propias las historias que alguien nos canta. Por otra parte, al igual que con las personas, también existen canciones desalmadas; pero esas no se merecen demasiado tiempo, y en este blog no os voy a hacer perderlo con ellas. 

Es el turno de su primo, nuestro primo, El Nano, y de una canción que supongo que conoceréis bastante bien ya que la interpretó en la gira “Dos Pájaros de un tiro”: “Es caprichoso el azar”. Os presento al azar, caprichoso según Serrat, y protagonista indiscutible en muchas situaciones de nuestra vida. Destinatario de todas nuestras iras cuando le da por ser esquivo con nosotros, y aliado perfecto cuando nos guiña un ojo allanándonos el camino.
“Fue sin querer...
Es caprichoso el azar.
No te busqué
ni me viniste a buscar.”
La historia que nos cuenta Serrat comienza intentando dar un paso a un lado, queriendo apartarse del camino, delegando la responsabilidad en otros; bueno más que en otros, en otro que ya os he presentado, el azar.  Afortunadamente, ya iremos viendo que eso no es del todo así. A pesar de afirmar que no se buscaban explícitamente, inconscientemente si que lo estaban haciendo. Quizá lo llevaban haciendo tanto tiempo, que cuando se encontraron no repararon en ello y la emoción del momento les impidió mirar hacia atrás.
“Tú estabas donde
no tenías que estar;
y yo pasé,
pasé sin querer pasar.”
Muchas veces nos pasamos demasiado tiempo esperando el momento idóneo para que algo suceda, como si eso estuviera en nuestra mano. Esa espera es muy peligrosa, ya que es probable que nunca encontremos la situación perfecta que habíamos imaginado. Por eso es mucho más bonita, la escena que nos dibuja El Nano. Salirse del guión establecido, improvisar, actuar guiados por nuestro instinto, olvidarse del tiempo pasado por un momento y no hacer cábalas sobre lo que pueda venir.
“Y me viste y te vi
entre la gente que
iba y venía con
prisa en la tarde que
anunciaba chaparrón.”
Si la canción se tratase de una película de Hollywood, en este momento se ralentizaría el movimiento de la cámara, se difuminaría el fondo para enfocar mejor a los dos protagonistas y comenzaría a sonar alguna de esas “bandas sonoras de nuestra vida”. Aquí se nos presenta otra escena muy curiosa, esa gente que iba y venía con prisa, esa tarde que anunciaba chaparrón. Todo eso resulta indiferente ya, aunque no siempre es así. 

Es precisamente la gente con prisa la que te influye, la que te condiciona en tus actuaciones, la que emite permanentemente juicios de valor como si tuvieran potestad para ello. El chaparrón es otro condicionante muy importante, muchas veces nos ha caído encima, y es por eso que siempre salimos con el paraguas abierto. Por miedo a volvernos a mojar, no apartamos el paraguas y nos perdemos un sol espléndido que nos está esperando. No obstante, hasta al más desencantado, al que lleva el paraguas más grande y más oscuro, le llega el momento en el que se choca con alguien y descubre que hace tiempo que dejó de llover.
“Pero prendió el azar
semáforos carmín,
detuvo el autobús
y el aguacero hasta
que me miraste tú.”
Como toda buena película que se precie, debe tener un final feliz, y seguramente habréis podido adivinar que esta canción no va a echar un borrón al final. En esta ocasión vamos a ser generosos con nuestro amigo el azar, y vamos a otorgarle la autoría de ese momento tan especial. Aunque siendo justos, los verdaderos artífices de ello son esos dos que queriendo, y estando donde debían de estar prendieron el azar para que éste se encargase de los pequeños detalles. La canción comenzaba con un engañoso “Fue sin querer”, pero como os adelanté fue cambiando la tendencia hasta llegar a sus últimos versos…
“Tanto tiempo esperándote...”
 

28 noviembre 2010

Su primo El Nano II

Retomo la sección que inauguré hace un tiempo, bajo el nombre de “su primo El Nano”, donde os iré comentando canciones de Joan Manuel Serrat. Al igual que con Sabina, siempre resulta complicado escoger algún tema de su prolífica discografía. En esta ocasión he optado por un tema que rezuma sinceridad, algo que cada vez brilla más por su ausencia en nuestra sociedad. Se trata de “Sinceramente tuyo”.
“No escojas solo una parte
tómame como me doy
entero y tal como soy
No vayas a equivocarte”
Desde el principio ya tenemos toda una declaración de intenciones, una puesta de cartas encima de la mesa sin pudor. Demasiadas veces intentamos reinventarnos a nosotros mismos para conseguir impresionar a alguien, aunque seamos conscientes de que esa treta nos durará poco tiempo. En un mundo gobernado por la imagen, parece casi imposible resistirse a la tentación de mostrar nuestro mejor perfil, aunque sea escandalosamente artificial.
“Soy sinceramente tuyo
pero no quiero mi amor
ir por tu vida de visita
vestido para la ocasión
Preferiría con el tiempo
reconocerme sin rubor”
Muchas veces nos empeñamos en intentar corregir todo lo que no nos gusta de alguien, pensando que todo eso son defectos que debemos erradicarle. Haciendo esto corremos el riesgo de convertirnos en lo que quieren que seamos, no en lo que verdaderamente somos. Demasiadas veces vemos como alguien cambia drásticamente, hasta el punto de terminar haciendo cosas que no hace tanto tiempo detestaba. Como dice Serrat, es preferible poder reconocerse a uno mismo, a ser un simple maniquí al que poder vestir y desvestir al gusto del consumidor.
“Y no es prudente ir camuflado
eternamente por ahí
ni por estar junto a ti
ni para ir a ningún lado”
Resultan irritantes esas personas que, al igual que los fondos de escritorio, tienen una imagen personalizada para cada usuario. Esta camaleónica cualidad, deriva en no saber cómo son realmente, cuál es su verdadera opinión sobre las cosas o cuando te dicen lo que piensan o lo que tú quieres oír. Estos yernos ideales que van siempre camuflados, lo hacen precisamente porque esconden algo, quizá su miedo a ser juzgados por alguien que espera de ellos tal o cual comportamiento. Lo malo que tiene eso, es que hay que ser un perfecto actor las 24 horas del día, porque si no, tarde o temprano te quedas con el culo al aire. Esos que pretenden ser súper amigos de todo el mundo, acaban por no tener un verdadero amigo; básicamente porque nadie sabe realmente como son.
“No me pidas que no piense
en voz alta por mi bien
Ni que me suba a un taburete
si quieres probaré a crecer”
Vivimos en un mundo en el que cuando alguien siempre piensa en voz alta, y dice exactamente lo que le dicta la cabeza y el corazón; acaba siendo criticado por la multitud. Desafortunadamente, la sinceridad, además de escasa, está mal vista; y lo que es peor, se confunde con arrogancia y mala educación. Se pretende que nuestro mundo sea tan perfecto y tan feliz, que no se tienen reparos algunos en maquillar todas las miserias, o en tapar los agujeros con una bonita fachada. La metáfora del taburete es simplemente magistral. Cuando se pretende ser lo que no se es, se tiene la opción de optar por el engaño, o por reconocer la realidad e intentar poner otros medios para mejorarla. El primer camino es bastante sencillo, y durante un tiempo te puede llegar a funcionar. El segundo, es bastante más tortuoso y no te asegura el éxito final.
“Cuéntale a tu corazón
que existe siempre una razón
escondida en cada gesto
Del derecho y del revés
uno es siempre lo que es
y anda siempre con lo puesto
Nunca es triste la verdad
lo que no tiene es remedio”
El cierre de la canción es tan magistral como su autor, los dos últimos versos engloban a la perfección el objetivo de este tema. No debemos obcecarnos en ver los defectos del otro, es una práctica mucho más útil el intentar buscarle sentido a sus acciones (aunque a veces sea harto complicado). Por otra parte, tampoco es fácil decir “este soy yo, soy consciente de mis defectos y no los oculto”. La simplicidad muchas veces ha servido para lograr grandes éxitos, pero a menudo nos resulta tan poco atractiva, que optamos por caminos más enrevesados sin saber muy bien lo que buscamos. No hay que empeñarse en intentar cambiar la verdad, como dice Serrat, no tiene remedio.

30 septiembre 2010

Su primo El Nano

Renovarse o morir, así que en "Pongamos que hablo de Joaquín" hoy tenemos el estreno de una nueva sección. La he titulado "Su primo El Nano", y como la mayoría de vosotros ya habréis podido deducir; aquí hablaré de las canciones de Serrat. Dos pájaros de un tiro fue la explosión absoluta de este gran binomio que desde siempre han formado Sabina y Serrat, Joaquín y Joan Manuel. Por lo general, si te gusta uno, te gusta el otro; aunque siempre se tiene más afinidad por uno de ellos. Pero siendo tan diferentes y a la vez tan semejantes, resulta extraño encontrar gente que no simpatice con los dos a la vez. Yo, me incluyo en el grupo de los que sienten admiración por los dos, aunque mi ojito derecho siempre será el de Úbeda. 

Para abrir boca, hoy os traigo un tema que quizá el gran público desconoce, pero que es una auténtica obra maestra; se titula "Bienaventurados". Y, al contrario de lo que pueda parecer, no se trata de una versión musical de las Bienaventuranzas de La Biblia; aunque también nos resultan tremendamente útiles para nuestra vida cotidiana. 

Esta es una de esas canciones que tienen como objetivo arrancarte una sonrisa, y cambiar tu ánimo por completo consiguiendo que te afilies al Partido Optimista.
"La vida te la dan
pero no te la regalan.
La vida se paga
por más que te pese.
Así ha sido desde que
Dios echó al hombre del Edén,
por confundir
lo que está bien
con lo que le conviene."
La canción comienza advirtiendo lo que más o menos todo el mundo sabe ya, o si no, no tardará mucho tiempo en aprender. En resumen, que aquí nadie te va a regalar nada; y que nunca debes confiar demasiado en tu buena fortuna porque en cuestión de segundos todo se puede ir al traste. De esto no se libra casi nadie, sobre todo ahora, en el que ese Edén estaba demasiado "enladrillado" y muchos de los que se creían propietarios del Paraíso acabaron dando con sus huesos en la cruda realidad.
"Si a plazos o al contado
la vida pasa factura,
rebaña y apura
hasta las migajas.
Que si en cada alegría
hay una amargura,
todo infortunio esconde alguna ventaja."
Eso sí, también se presentan ante nosotros multitud de oportunidades, y está en nuestras manos cogerlas o dejarlas de pasar. También es importante recordar que no existe la felicidad absoluta y, por el contrario, que hasta en el túnel más oscuro siempre hay un camino hacia la luz. Afrontar las adversidades intentando verle siempre la cara positiva, es la actitud más gratificante pero también la más complicada.
"Bienaventurados los necios
que se arriesgan a prestar consejos
porque serán sabios a costa
de los errores ajenos."
El miedo al fracaso siempre es la primera barrera que se nos presenta cuando tenemos ideas que, nosotros pensamos que pueden ser geniales, pero quizá tememos que los demás las consideren absurdas. La voluntad de aprender, la capacidad de asumir nuestras incapacidades y la honestidad de asumir nuestros errores, son tres de las herramientas más útiles que podemos utilizar.
"Bienaventurados los pobres
porque saben, con certeza,
que no ha de quererles nadie por sus riquezas.
Bienaventurados los dueños del poder y la gloria
porque pueden informarnos de qué va la cosa."
A la pregunta de ¿Quién quiere ser millonario?, todo el mundo contesta afirmativamente y sin titubear con un rotundo sí. Quizá, no valoramos con visión de futuro las posibles adversidades que eso conlleva; e incluso hacemos burla de esos tópicos que nos dicen que el dinero no da la felicidad, que los ricos también lloran, que hay cosas que el dinero no puede comprar... . Hay otro tipo de riquezas que, a simple vista, no están tan valoradas, pero que a la postre son las únicas que no se deprecian. Muchas veces es mejor mantenerse al margen de todos esos "asuntos importantes" y que luego te cuenten lo que quieran. En este sentido, vivir en la ignorancia puede ser mucho más saludable.
"Bienaventurados los que alcanzan la cima
porque será cuesta abajo el resto del camino.
Bienaventurados los que catan el fracaso
porque reconocerán a sus amigos."
Hay gente que no consigue despegarse jamás de la ambición, siempre están pensando en el próximo objetivo y nunca de conforman con nada. Esto, a nivel empresarial, es el empleado perfecto. No obstante, la vida tiene sus etapas y creo que todo el mundo se merece parar en un momento determinado, para poder disfrutar de todo lo trabajado anteriormente. En el caso opuesto, cuando te abandona el éxito los amigos interesados se suelen marchar con él. Así que, mirándolo por el lado bueno te ahorran el trabajo de dilucidar quien estaba a tu lado por tu cuenta corriente y quien no, se van delatando ellos mismos.
"Bienaventurados los castos
porque tienen la gracia divina
y la ocasión de dejar de serlo
a la vuelta de la esquina."
Es bastante común encontrarse con gente que dice haber vivido a tope, haberlo probado todo y recriminar a la gente que todavía no lo ha hecho. Pues bien, como dice Serrat estos últimos tienen la ventaja de seguir teniendo muchas cosas por experimentar y un mundo por descubrir.
"Bienaventurados los que aman
porque tienen a su alcance
más de un cincuenta por ciento de un gran romance"
Dos no se pelean si uno no quiere, pero si cambias el verbo pelear por amar, podríamos afirmar que si uno quiere y está convencido de ello, es mucho más probable que acabe teniendo éxito. Demasiadas veces nos encerramos en nuestras convicciones de que jamás tendremos opciones, pero llevando el asunto a términos matemáticos, deberíamos tener en cuenta que tenemos en nuestra mano la mitad del tesoro.
"Bienaventurados los que presumen de sus redaños
porque tendrán ocasiones
para demostrarlo."
A mí, personalmente, me ponen de mala leche esas personas que constantemente están contando las maravillas que han hecho, y que siempre presumen de "tenerla un poco más grande que el resto". Pero, como dice Serrat, lo bueno de esto es que tarde o temprano tú siempre tendrás la ocasión de dejarlos en evidencia; y ellos de demostrar sus bravuconadas.
"Bienaventurados los que contrajeron deudas
porque alguna vez alguien hizo algo por ellos."
La palabra deuda nos asusta a todos sobremanera, especialmente cuando se trata de asuntos monetarios. Sin embargo, nunca nos paramos a pensar que cuando se hacen entre amigos esto es una manera de fortalecer más la relación. Inconscientemente, podemos iniciar una cadena de favores; aunque hablando de dinero siempre sacamos el Emilio Botín que todos llevamos dentro. Siempre pensamos en lo que le debemos a los demás, pero nunca en la estima que nos deben tener para haberse decidido a echarnos una mano. Nos olvidamos de los verdaderos motivos que les llevaron a hacernos un favor. 

13 julio 2010

Hoy puede ser un gran día

Después de estas semanas de vorágine mundialista retomo el blog, que lo tenía un poco abandonado. Y, después de todo lo vivido elijo una canción que describe como pocas lo que ha acontecido en este país durante los últimos días. De hecho, la pusieron para alentarnos a todos y avisarnos de todo lo bueno que estaba por venir. Seguramente, muy pocos esperaban que ese gran día les iba a llegar. La secuencia de decepciones, maldiciones y fracasos han hecho que ese día no fuera grande, fuera enorme.
Hoy puede ser un gran día,
plantéatelo así,
aprovecharlo o que pase de largo,
depende en parte de ti.
Aunque todos decíamos que pasase lo que pasase, ya habíamos hecho historia, que nuestros jugadores eran unos héroes, etc etc. Sabíamos que estábamos ante una oportunidad que no podíamos dejar escapar. Dejarlo pasar de largo hubiera sido algo que no nos hubiéramos perdonado nunca, por eso lo aprovechamos al máximo, apurando hasta los últimos minutos de un partido agónico en el que Andrés Iniesta hizo que todo un país tocase el cielo con los dedos.
Dale el día libre a la experiencia
para comenzar,
y recíbelo como si fuera
fiesta de guardar.
Aunque lo más grande de todo son los 120 minutos de partido, todos los preparativos no se quedan atrás. Desde que nos supimos finalistas hasta que el balón comenzó a rodar, fuimos testigos a multitud de reportajes en las televisiones, charlas interminables entre amigos y familiares sobre lo que nos esperaba, chascarrillos sobre la veracidad que podía tener un pulpo adivino… . Todo esto hizo más grande todavía el histórico 11 de Julio de 2010.
No consientas que se esfume,
asómate y consume
la vida a granel.
Hoy puede ser un gran día,
duro con él.
Visto lo visto, creo que nadie puede tener duda de que hemos aprovechado y disfrutado al máximo con este hecho. Desde que pasamos la barrera de cuartos se han ido sucediendo secuencialmente, celebración, incertidumbre, cábalas, miedo, tensión y éxtasis. En un bucle que se repetía cada vez que había partido, aunque incrementando su intensidad a medida que avanzábamos en el torneo.
Hoy puede ser un gran día
donde todo está por descubrir,
si lo empleas como el último
que te toca vivir.
Mucha gente, de edades muy variopintas, ha afirmado alguna vez que seguramente se morirían sin ver a la Selección ganar un título. Pues bien, en apenas dos años han visto como esa resignación se esfumaba. Quizá todavía no seamos conscientes de lo que hemos visto, del privilegio que hemos tenido. Han sido muchas alegrías en muy poco tiempo, después de haber pasado penurias durante casi 100 años.
Saca de paseo a tus instintos
y ventílalos al sol
y no dosifiques los placeres;
si puedes, derróchalos.
Mala época es esta para los buenos propósitos de quitarse de fumar o ponerse a dieta. Los partidos de fútbol siempre son la excusa perfecta para tomarte unas cervecitas en el bar, o el máximo culpable de que se tengan que aplacar los nervios a base de cigarros. Seguramente, los propietarios de los bares le estarán eternamente agradecidos a “La Roja”.
Si la rutina te aplasta,
dile que ya basta
de mediocridad.
Hoy puede ser un gran día
date una oportunidad.
La rutina de la selección era tener siempre una excusa para los sucesivos tropezones que nos íbamos dando. Siempre había una mano negra, un mal fario, un mal endémico o un destino malévolo. Cierto es, que durante este mes hemos rozado la tragedia con varios episodios desafortunados a lo largo de los 7 partidos que hemos disputados. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurría antes, siempre hemos tenido una solución para ellos.
Que todo cuanto te rodea
lo han puesto para ti.
No lo mires desde la ventana
y siéntate al festín.
Si el espectáculo en el terreno de juego era digno de admirar, el éxtasis colectivo que se producía cada vez que el trencilla pitaba el final no le tiene nada que envidiar. Por primera vez en mucho tiempo se ha visto a un país entero disfrutar a la vez, salir a la calle para manifestarse de alegría y olvidarse de todas las diferencias que nos machacan diariamente. Muchas veces se dice que la dimensión del fútbol es exagerada, pero viendo lo que se consigue gracias a él, que siga siendo igual durante mucho tiempo.
Pelea por lo que quieres
y no desesperes
si algo no anda bien.
Hoy puede ser un gran día
y mañana también.
No desesperarse si algo no anda bien, esa frase bien se la podría tatuar Vicente Del Bosque. En un mundo donde lo que priman son los entrenadores “bocazas”, donde se busca constantemente la polémica y a la mínima se declara la guerra contra la prensa; este señor ha dado un curso avanzado de como se puede llegar a lo más alto desde la humildad y el respeto. Quizá por haber hecho bandera de la discreción, no se le haya valorado como se merece. Pero, como a él no le gusta hablar, que hablen sus números. El único que tiene un currículum similar es Marcello Lippi.
Hoy puede ser un gran día
duro, duro,
duro con él.

13 marzo 2010

Mi primo El Nano

Decir Sabina nos lleva inmediatamente a pensar en Serrat, y viceversa. Siempre ha habido un vínculo especial entre ambos, tan distintos y tan iguales a la vez, acentuado en los últimos años con esa espectacular gira conjunta que hicieron. En un mundo con tanta competencia como el musical, donde las polémicas están a la orden del día y las separaciones son demasiado comunes; es de agradecer que haya honrosas excepciones que demuestren una verdadera amistad. 

Aunque ya he tenido varias referencias hacia Serrat en el blog, creo que ahora es el momento idóneo para hablar de él con más detenimiento. Como diría Sabina, estamos ante tiempos de Vinagre y Rosas. Por un lado, exultantes por su nuevo disco donde vuelve a cantar a Miguel Hernández como él sólo sabe, y por otro,  preocupados por su estado de salud ya que acaba de ser intervenido de urgencia por un nódulo en el pulmón.
“Tengo yo un primo que es todo un maestro
de lo mío, de lo tuyo, de lo nuestro;
un lujo para el alma y el oído,
un modo de vengarse del olvido.”
Seguro que llegará un día en el que Serrat sea estudiado en los colegios y venga en los libros de literatura. La mejor forma de transmitir la poesía al gran público es agarrar una guitarra y cantarla con el mismo o mayor sentimiento que recitándola. Es una forma de acercar al gran público esas exquisiteces literarias a las que quizá mucho no se acercarían por iniciativa propia. El primer paso es conseguir que las canten para que poco después sean ellos mismos los que se paren a leer las letras y descubrir toda su fuerza. Yo soy de la opinión de que una buena canción es aquella que te sigue poniendo los pelos de punta aunque le quites la música y dejes la letra desnuda. Serrat es todo un maestro porque ha conseguido eso con creces.
“Viene del Poble Sec ese atorrante
universal, charnego y trashumante,
que saca, cuando menos te lo esperas,
palomas de la paz de su chistera.”
Un artista se gana a su público, aparte de por sus discos, principalmente en sus conciertos. Serrat consigue hacer de ellos una cita privada con miles de personas, en las que no se limita a cantar un buen repertorio sino que simpatiza con el público y hace que se sientan como en su casa. Eso no es fácil de conseguir, muchos otros necesitan de una puesta en escena espectacular, un escenario poblado de bailarines que los engrandezcan y una alarmante falta de espontaneidad micrófono en mano y fuera de guión. Sacarse siempre algo nuevo de la chistera es lo que te da la longevidad en el mundo del espectáculo.
“Y, cuando canta,
le tiembla el corazón en la garganta.
Harto ya de estar harto de las fronteras
va pidiendo escaleras para subir
de tu falda a tu blusa, toca madera:
tendría que estar prohibido un fulano así.”
La forma tan peculiar que tiene Serrat de cantar hace que sus canciones sean únicas, personales e intransferibles. Es por eso que siempre resulta un reto muy complicado para cualquier artista ponerse a cantar alguna de ellas. Transmitir esa sensación, hacerlas tan propias como hace él es una tarea harto complicada. Aquí Joaquín hace referencia a algunas de sus canciones más célebres, pero siguen faltando muchas. Pienso que un artista se convierte en algo más cuando es imposible hacer un disco recopilatorio de él, sin que se echen en falta varias de sus canciones.
“Detrás esta la gente que necesita
su música bendita más que comer
y el siglo que deshoja su margarita.
Yo, de joven, quisiera ser como él.”
Mucha gente se gasta el dinero de manera alarmante yendo a todo tipo de terapias, de dudosa efectividad. Creo que una de las mejores formas de reflexionar sobre infinidad de aspectos de la vida es ponerse alguna de sus canciones. Tienen un efecto doblemente beneficioso, por un lado te evades del mundo ya que el poder de la música entra en escena y por el otro empiezas a reflexionar sobre todo aquello que te va cantando, o mejor dicho, susurrando al oído. Serrat y su música no entienden de edades, sexos, ideologías…entre sus grupo de seguidores están reflejadas personas tan diferentes que resulta asombroso ver que tienen algo en común.
“Tengo yo un primo que es primo de todos
cada cual a su forma y a su modo;
loco hidalgo con yelmo de Mambrino
que no teme a gigantes ni a molinos
y cuando gana
el Barça cree que hay Dios y es azulgrana.”
Este loco hidalgo como dice Joaquín, ha conseguido algo que es de elogiar, evocar simpatía con casi todo el mundo. Siendo, como es, fiel a sus ideas, sin temer a ningún tipo de gigante. Estoy seguro que hasta el anti-catalán más radical se emociona al escucharlo cantar “Paraules d’amor”; y el madridista más profundo de todos (aquí levanto yo la mano) se conmueve cuando lo ve cantar el himno del Barça.
“Qué poca seriedad, qué mal ejemplo
para los mercaderes de los templos
ese alquimista de las emociones
que cura las heridas con canciones”
Tener una canción para cada momento, para cada emoción y para cada situación; es lo que convierte a un artista grande en imprescindible. Por eso mismo, es de justicia que alguien que ha curado a tantas personas con su música, reciba el mejor tratamiento posible y esté pronto encima de los escenarios.
“Mi primo el Nano,
que no me toca nada y es mi hermano.”