No se trata de la primera vez que vemos a Sabina junto a Maria Dolores Pradera, bien sea sobre un escenario, bien sea en algún disco. En esta ocasión el flaco de Úbeda participa en el último disco de la madrileña, en el cual se ha rodeado de varias voces reconocidas, para rememorar sus éxitos más conocidos.
Con Joaquín cantan el tema "La flor de la Canela", un tema que sirve de homenaje para un país de vital importancia en la vida de Sabina "el Perú". El mismo asegura que esta canción debería ser poco menos que el himno nacional de aquel país.
María Dolores siempre ha destacado por difundir grandes temas de la canción latinoamericana. Este en concreto es de la peruana Chabuca Granda, así que creo que no hay dos mejores voces para interpretarlo como las de Sabina (con su Rosa de Lima) y Pradera.
Hoy justo hace un mes que me marché del país en busca de un futuro mejor, y por esas mismas fechas salía a la luz el nuevo disco de Miguel Bosé "Papitwo" en el que no ha querido faltar Sabina. Seguramente os estaréis preguntando, que relación tiene una cosa con la otra, pues sencillamente que la canción escogida por Miguel y Joaquín es "Sol forastero".
Ese sol forastero que cada vez está alumbrando a más y más españoles, que han repetido los pasos que dieron dos generaciones anteriores. Cambiando la maleta de madera por la Samsonite de plástico duro y la boina por el smartphone. En esas me he visto yo, y ahora estoy escribiendo esto bajo un sol muy forastero; tanto que apenas asoma un rato y calienta más bien poco.
Por si fueran pocas las coincidencias, la canción hace mención de California. Que fue justamente mi primer destino en este largo viaje. Aunque he dicho que ahora no llevamos la boina como nuestros antepasados, debo confesar que los primeros días actuaba como tal, mirando con la boca abierta los rascacielos de San Francisco.
Dejando a los yankees a un lado, en la canción también menciona un cielo negro; el de Dublín, negro todavía no es, pero del gris tampoco es fácil sacarlo. Son varios los conceptos que se mencionan en la canción y que todo aquel que cruza las fronteras ibéricas rápidamente se encuentra. Sin duda alguna, una mezcla de pros y contras. Porque en eso se pueden resumir decisiones de este tipo, mezclar ilusión y melancolía, oportunidades y renuncias, beneficios y sacrificios.
Mientras el sol patrio siga empeñándose en asfixiarnos, tendremos que buscar cobijo en alguno de estos soles forasteros que brindan oportunidades a "generaciones perdidas".
Recientemente Juanes ha grabado un "Unplugged", rodeándose de varios de los mejores artistas del panorama musical, encontrándose Joaquín Sabina entre ellos. Juntos interpretan "Azul", un tema inédito que se incluye en este directo del colombiano. En el vídeo de la canción, se comprueba rápidamente la enorme admiración que Juanes siente por Joaquín, maestro para una infinidad de artistas.
"Azul Sabina" es un blues, género al que Sabina suele recurrir con bastante asiduidad en sus discos, y en el que los dos artistas latinos se han complementado bastante bien. Por otra parte, el acompañamiento musical de la canción es muy del estilo "orquesta del Titanic", cello incluído. Si a esto le unimos el decorado del escenario se crea un ambiente muy propicio para esta canción.
"Atrás, duele mirar atrás
paisa, te acuerdas:
cada vez que pierdas
date cuerda y vuelve a empezar,
no seas una estatua de sal."
Un tema optimista y vitalista, de los que estamos bastante ávidos últimamente. Hartos ya de mirar hacia atrás para buscar culpables, o recordar los buenos tiempos cuya vuelta damos por imposible. De nada sirve eso, más que para convertirte en estatua de sal y quedarte anclado para la posteridad. Después de una caída es obligatorio levantarse y sacudirse el polvo con la mayor dignidad posible.
"Acuérdate de olvidarte de mi
(nunca de mí)
no dejes que te oxide el porvenir
(el porvenir)
no cuentes cuentas del rosario
de un corsario sin pedigree
no digas que no, porque sí."
La producción de la canción ha corrido a
cargo de Juanes, Sabina y de Juan Luis Guerra. En ella podemos ver
claras referencias a personajes que Sabina siempre tiene en su
imaginario (Peter Pan, Robinson...). Así mismo, deja uno de estos versos
que rápidamente se te quedan en la cabeza y a la tercera vez que la
escuchas ya comienzas a canturrearla.
La llegada del nuevo disco de Sabina y Serrat es inminente, en una semana ya lo tendremos a la venta. Sin embargo, se han encargado de ir saciando la sed de muchos de sus fans ofreciéndonos con cuentagotas pequeños fragmentos del mismo. En diciembre, se vistieron de reyes magos y en navidad nos regalaron con un villancico y un single. En enero nos aliviaron la cuesta con otros dos nuevos temas del álbum, y finalmente en febrero llegará el disco completo.
Los dos primos han grabado una entrevista en la que cuentan un poco como ha sido el proceso de grabación del disco, al que han decidido bautizar "La orquesta del Titanic". Afirman que se trata de una metáfora de lo que está pasando en la actualidad. Mientras el mundo se hunde cada vez un poquito más, ellos se van de gira. Yo añado a esa reflexión, que menos mal que hay orquestas que se resisten a dejar de tocar por muy feo que se ponga el panorama. Muy necesitados están nuestros oídos de escuchar cosas agradables, sobre todo ahora que están expuestos al ruido continuo del día a día.
Otro aspecto interesante es el hecho de que Serrat era un maestro y un ídolo para Sabina, cuando éste último cantaba por los metros londinenses. Joaquín afirma que para él ha sido todo un privilegio poder entrar en la sala de máquinas del Nano y descubrir como trabaja el hombre que hizo de Mediterráneo una de las mejores canciones de todos los tiempos. ¡Cuántos de nosotros pagaríamos por ver como Sabina compone sus canciones!
Os dejo con la entrevista completa donde ya se pueden escuchar de fondo algunas de las nuevas canciones que en breve tendremos en nuestras manos.
Hace algunos días comentaba en una entrada de este blog la versión que Ana Belén había hecho de la canción "Y sin embargo" para su nuevo álbum "Los hombres a los que amé". Poco tiempo después, regreso al mismo punto, pero en esta ocasión para hablar de la interpretación al alimón que los dos hicieron del tema. Con motivo del especial de Nochebuena que Ana Belén grabó para TVE, el flaco no quiso perder la oportunidad de acompañarla en la interpretación de tan exitosa canción.
Ya os comenté que en la versión de Ana Belén se habían hecho pequeñas modificaciones en la letra, para adaptarla desde el punto de vista femenino. En esta ocasión han hecho un híbrido de la versión original y la nueva, para que tuvieran cabida los dos en la historia. Con esto añadimos un nuevo registro más a la sociedad que esporádicamente forman Ana y Joaquín. Viendo la química existente entre los dos, creo que no soy el único que sigue esperando una versión conjunta de otra de las grandes canciones de Sabina, "Peces de Ciudad".
Muy acertada también la introducción que ambos hicieron, recitando los primeros versos de la canción. Una forma muy gráfica y directa de lanzarse los mensajes (o reproches) que esta canción lleva grabados a fuego. Mensajes que alcanzan otra dimensión cuando salen de los labios del flaco y de Ana Belén, estoy seguro de que prácticamente la totalidad de la comunidad Sabinera hubieran elegido a ellos dos si de ponerle rostro a esta canción se tratase.
Me voy a permitir la licencia de ponerle un pero, y los responsables en este caso son los coros que han metido de fondo en la canción; los cuales veo tanto innecesarios como un tanto fuera de lugar. Al igual que cuando hablan, cuando Ana y Sabina cantan, el resto deberían ver, oír, callar y aplaudir a rabiar.
Aprovecho que está acabando el año 2011 para desearos a todos los amigos Sabineros de este blog un feliz año nuevo, que se cumplan todos vuestros deseos; no digo propósitos porque esos ya sabemos que nunca se cumplen.
Como casi todos sabréis, los comienzos musicales de Sabina en nuestro país tuvieron lugar en el sótano de un bar llamado "La Mandrágora". Allí, junto con Javier Krahe y Alberto Pérez deleitaban, entretenían al público asistente (no más de 40 personas). De hecho, su amistad Joaquín Carbonell -el autor del último libro sobre Sabina, con el que tengo el honor de compartir título "Pongamos que hablo de Joaquín" y cuya lectura recomiendo encarecidamente- data de aquella época.
La mayor parte de los artistas comenzaron sus carreras de esta manera, dejándose de caer en pequeños bares. A algunos no les gusta que les recuerden sus inicios, y se avergüenzan cuando les muestran algún vídeo. Con Sabina ocurre todo lo contrario, recuerda la época de "La Mandrágora" con la nostalgia de saber que en aquellos años eran lo más felices que se podía ser. De hecho en la canción que os dejo al final de la entrada, "Mi ovejita lucera" se puede escuchar como están en un ambiente distendido aún a sabiendas de que están grabando un disco.
Esta canción es la que mejor refleja el buen ambiente que se respiraba allí, la mezcla de humor e ironía que desprendían sus letras y los escasos recursos con los que contaban, a saber unas guitarras y unos pitos de carnaval. Es evidente que el estilo de Sabina fue evolucionando con el paso de los años, pero no por ello el recuerdo de "La Mandrágora" se ha borrado, y mucho menos, su influencia. De hecho, en este disco ya está presente la celebérrima "Pongamos que hablo de Madrid", siendo esa una de las versiones que más me gusta de todas las que he escuchado.
Aprovecho la ocasión para invitar a los sabineros que visitan este blog a que escuchen el citado disco de "La Mandrágora" porque es un viaje en el tiempo muy gratificante, además de que allí se cantaban temas muy interesantes a la par que divertidos. "Adivina, adivinanza" es el mejor ejemplo posible, pero esa canción se merece una entrada aparte.
Ocupen su localidad, porque hoy puede ser un gran día, de hecho lo es. Si hace unos años Serrat y Sabina le hacían un regalo a sus seguidores a la música en general uniéndose en una gira espectacular, ahora doblan la apuesta. El Nano y Joaquín van a grabar un disco en conjunto y como mandan los cánones, se subirán de nuevo a los escenarios. Si por separado son superlativos, la unión de estos dos maestros roza la excelencia. Además se dan el contrapunto perfecto, por un lado el yerno ideal y por el otro el eterno canalla. Unidos eso sí, por una exquisitez a la hora de componer y un excelso uso de las palabras para transmitir lo que muchos sentimos y pocos sabemos explicar.
“Vengan pequeños y grandes esta noche a celebrar,
bajo la tísica Luna la canción de la amistad.
Tan jóvenes y tan viejos y en edad de merecer
dos pajarracos de un tiro se desnudan para usted”.
Lo de pequeños y grandes no es casualidad, a poco que se fije uno en el público que abarrota sus conciertos podemos comprobar que el abanico de edades es enorme. En pocas cosas es fácil poner de acuerdo a jubilados y adolescentes. Una de ellas son las canciones de estos dos pájaros. Seguramente sea porque nos cantan sobre cosas que nos han ocurrido a todos, cada uno desde sus circunstancias pero todos con sensaciones parecidas. Da igual cuantos años tenga la Princesa que nos imaginamos al oír la canción, o lo lejano que esté ese pueblo con mar después de un concierto porque todos querremos que ese mar sea el Mediterráneo.
Todos tenemos en nuestra agenda particular alguna Penélope y alguna Magdalena. Durante más o menos tiempo nos hemos paseado por la Calle Melancolía de nuestro Pueblo Blanco, esperando llegar al barrio de la alegría. Son Aquellas pequeñas cosas de las que estos dos genios sacan auténticas obras de arte y hacen que lloremos cuando nadie nos ve. Son esas Paraules d’amor que ellos encuentran y consiguen que nuestras 500 noches de olvido sean más llevaderas. Tan jóvenes y tan viejos, Y sin embargo siguen siendo los mejores.
Desde las Señoras hasta las Barbies Superestar, pasando por Lucía o la Pobre Cristina, todas tienen su hueco en el cancionero de los dos primos. Hace tiempo se pensaba que Sería Fantastic que Joan Manuel y Joaquín se unieran y grabasen un disco juntos. Lo primero ya lo teníamos, ahora hemos conseguido lo segundo. Se estima que en un año más o menos podremos disfrutar de este nuevo tesoro. Llegado a ese punto, podremos afirmar que hablo de Joaquín y de su primo el Nano, que no le toca nada y es su hermano.
Tras los recientes conciertos que Sabina ha dado en México, creo que es el momento idóneo para compartir la cancíon más mexicana de Joaquín versionada con la cantante española más mexicanizada de todas. Evidentemente estoy hablando de "Y nos dieron las diez" y de Rocío Dúrcal.
Una artista que siempre ha estado bien rodeada de mariachis, y una canción a la que ese acompañamiento le queda de lujo. La historia que cuenta "Y nos dieron las diez" cobra más fuerza cuando se canta al alimón entre un hombre y una mujer; y eso ocurre en esta versión de Joaquín y Rocío. Dos artistas que nacieron en España pero cuyo éxito no tiene nada que envidiarle al alcanzado en el país azteca.
Nunca sabremos cual fue el pueblo con mar en el que se inspiró Sabina, pero al igual que hizo Cervantes con ese lugar de la Mancha, es mejor dejarlo a la imaginación del que escucha y lee el cuento.
Hace poco que Joaquin Sabina terminó su gira "El penúltimo tren" por Sudamérica, y lo ha hecho arrasando como nos tiene acostumbrados a todos. Ha recibido reconocimientos y galardones varios, incluyendo una baldosa en Buenos Aires; y seguro que la gente todavía se ha quedado con ganas de más.
En uno de sus últimos conciertos, más concretamente el que dio en el Luna Park- santuario para los sabineros argentinos comparable a lo que respresenta Las Ventas para los sabineros españoles- Sabina estuvo muy bien acompañado por varios amigos de allí. Amigos, y enemigos íntimos, porque Fito Páez no faltó a la cita y entre los dos siguió lloviendo sobre mojado. Andres Calamaro tampoco quiso perdérselo y todavía cantaron una canción de amor.
Por último, también acudió al concierto uno de los artistas más respetados y admirados por Sabina, Charly García. Estos dos viejos rockeros cantaron "No voy en tren", uno de los temas más exitosos del músico argentino. Es todo un gustazo ver lo bien que se lo pasan sobre las tablas del escenario dos grandes artistas, y ante todo dos grandes amigos.
Hace escasos días salía a la venta el nuevo trabajo de Jarabe de Palo bajo el nombre de ¿Y ahora que hacemos?. Bueno pues, lo que han hecho ha sido un disco con varias colaboraciones, entre las cuales se encuentra Joaquín Sabina. Paradójicamente el título de la canción que han hecho con Joaquín da respuesta al título del álbum "Hice mal algunas cosas".
En una entrevista le escuché a Pau Donés decir que la letra de la canción ya la tenía hecha desde hace un tiempo, y que además, desde el momento de su creación se dijo a sí mismo que sólamente la cantaría con el flaco de Úbeda. La relación entre Jarabe de Palo y Joaquín Sabina no es nueva de ahora, hace algunos años ya versionaron juntos la archiconocida canción de "La Flaca".
Unos cuantos años después se vuelven a juntar y nos regalan esta canción cañera, desenfadada y que hace bandera de esa costumbre tan patria de "dejarlo todo para mañana". Además de Joaquín, también interviene Carlos Tarque de MClan. Os recomiendo escuchar el disco entero, ya que hay artistas invitados de la talla de Antonio Orozco y Alejandro Sanz.
Hasta hace unos años, la voz rota de Sabina tenía siempre su contrapunto perfecto en la dulce de Olga Román. Tanto en los conciertos como en los discos, Olguita siempre estaba endulzando las magníficas letras del maestro. En la memoria de todos los sabineros quedará su interpretación de Y sin embargo te quiero, que servía de preámbulo para "Y sin embargo"; o las geniales actuaciones que se marcaban los dos interpretando (en el más amplio sentido de la palabra) "Una canció para la Magdalena".
Como ya os digo, esto era hace unos años, ya que Olga decidió embarcarse en un proyecto en solitario. Hoy os hablo de ella, porque hace unos días salía al mercado su tercer álbum bajo el título de "Seguir caminando". En ese caminar se ha buscado un ilustre compañero de viaje con bombín. Joaquín Sabina participa en este disco cantando a dúo una canción donde nos cuentan la historia de "Margarita".
Se trata de una canción con un ritmo suave pero pegadizo, y es de esas canciones que nos va contando historias anónimas, pero a las que todos le podemos poner nombre y apellidos en un momento dado. Os pongo el enlace al myspace de Olga Román para que la podáis escuchar. Además aprovecho para recomendaros nuevamente la página web de referencia para todos los Sabineros: www.joaquinsabina.net . Un servidor, la visita asiduamente porque es la mayor fuente de noticias y la más fiable de contenidos del flaco. De hecho, esta noticia la descubrí gracias a su web.
A una versión le pido, especialmente si es de una canción que me guste, que consiga ofrecerme algo diferente y no deje de gustarme. Por esa razón, no me gustó "Lola Soledad" de Alejandro Sanz y Sabina, pero me encanta la que hoy os presento "A la sombra de un léon" de Victor Victor con Sabina.
A la sombra de un león, es una de mis canciones preferidas, hace más de un año ya le dediqué una entrada en exclusiva. Hasta ahora sólo la había escuchado en boca de Ana Belén en solitario, o acompañada por Joaquín. Sin embargo, hace poco tiempo descubrí por casualidad una versión que la transformaba en una bachata y era cantada a dúo por Victor Victor y Sabina.
Sobre Victor Victor, no conozco absolutamente nada, de hecho al principio pensé que se trataba de Juan Luis Guerra (el parecido de su voz es asombroso). Gracias a esta canción, que se incluye dentro de un álbum en el que hace duetos con varios artistas muy conocidos, he podido escuchar algo más de él. Seguramente, pocos podrían imaginar que una canción como "A la sombra de un León", tan suave, con su acompañamiento de piano, tan bella y tan sencilla a la vez; pudiera encajar en un registro tan diferente como es la bachata. Precisamente, ese es el gran potencial que tienen las versiones, y cuando lo saben aprovechar el resultado es maravilloso.
Además de esta canción, os recomiendo encarecidamente que escuchéis el álbum completo de Victor Victor, llamado "Bachata entre amigos". Allí os encotraréis a Serrat con "Lucía", o a Victor Manuel con "Quiero abrazarte tanto" entre muchos otros. Lamentablemente, no he podido encontrar esta versión en youtube, os pongo el enlace a Spotify donde podréis escucharla.
La grandeza de Internet es difícilmente calculable y sus límites más todavía, es por eso que nunca dejas de sorprenderte de todo lo que allí encuentras; y, lo que es mejor, no sabes lo que te puedes encontrar mañana. Concretamente, en el tema que hoy nos concierne, hace un par de días vi un enlace a través del Facebook de Ciudad Sabina (una web muy recomendable sobre el flaco). Al principio no sabía si se trataba de un tema nuevo, o por el contrario, se trataba de algo sacado de ese cajón; donde se van guardando muchas cosas, y con el paso de los años se te olvida que estaban ahí, provocándote una gran alegría en el momento que las "redescubres".
Lo bueno que tiene Sabina es que en el momento que escuchas una de sus canciones, sabes exactamente la época en la que ésta fue grabada. Basta con medir el grado de rotura de su voz, para poder situarlo en el tiempo. La canción en cuestión se trata de una colaboración con "La Guardia" y se titula "Buena suerte, señorita". Para más detalles, se grabó en el año 1995.
Aquí os dejo con el vídeo que subió Guido (de Ciudad Sabina), y desde aquí le doy las gracias por haber compartido con la comunidad sabinera un nuevo registro musical de Joaquín.
Tanto Alejandro Sanz como Joaquín Sabina guardan muchas similitudes, dentro de que cada uno tiene un estilo muy personal, pero haciendo una visión global los podríamos "meter en el mismo saco". Hace unos años ya hicieron una colaboración, en la que ambos cantaban en directo la sabiniana "Princesa" (de la que ya hablé en el blog hace un tiempo). En esta ocasión la cosa ha cambiado, y no poco.
La canción que cantan a dúo es en este caso de Alejandro, y en vez de en un directo, ha sido una grabación de estudio. Siempre he manifestado en este blog que soy partidario de las versiones de los grandes temas, y de las colaboraciones de los grandes artistas. Sin embargo, en este caso, y pese a tratarse de un gran tema y de dos artistas enormes, el resultado no me ha convencido del todo. Como ya sabéis, lo que más me gusta de las versiones y las colaboraciones es que te ofrecen algo distinto de un tema ya conocido, consigue reinventarlo y hacer de él uno "nuevo". En este caso, creo que no se cumplen del todo esos objetivos.
Lo primero de todo, se pierde un poco de novedad en la canción, ya que la parte de Alejandro es exactamente la misma que en el tema original, lo único que se ha hecho ha sido introducir la voz de Sabina en momentos puntuales. Y aquí vamos con otro aspecto importante, esos momentos son demasiado puntuales, ya que apenas se le escucha cantar un par de versos en solitario. El resto los canta al alimón con Sanz, y más que cantar a dúo se limita a hacerle los coros, con lo cual el aporte Sabiniano a la canción se queda reducido a la mínima expresión. Por último, también me gustaría destacar que quizá "Lola soledad" no sea la canción de Alejandro que mejor quede en voz de Joaquín; creo que se ha perdido la oportunidad de conseguir un nuevo tesoro musical, y nos hemos quedado en un simple obsequio para los fans de ambos artistas.
Aunque hoy en día veamos a Joaquín Sabina en plena forma, concierto tras concierto, sin cancelar ninguno y entregándose al máximo en cada uno de ellos; lo cierto es que poco a poco se va acercando a una edad más propia de la jubilación que de romper los escenarios. Eso es, precisamente lo que le está ocurriendo a un gran amigo suyo, Miguel Ríos, que tras muchos años de Rock and Ríos ha decidido retirarse del mundo de la canción. Eso sí, el granadino tiene un lustro más que el jiennense todo hay que decirlo.
La complicidad entre ellos viene de largo, por lo que no me ha resultado difícil encontrar colaboraciones conjuntas de los dos. De hecho, en el blog ya colgué hace tiempo la fabulosa colaboración de Miguel con Joaquín cantando "Aves de paso". El rockero por excelencia de este país, con permiso de Rosendo, se va con un gran recopilatorio en la que muchos artistas versionan sus temas más exitosos. Sabina también tiene su hueco en ese disco, interpretando la canción "Raquel es un burdel".
Miguel ha dejado grandes temas para la música de este país. Con su "Bienvenidos" ya ponía a la gente de pie desde el principio de sus conciertos dejando claro que ahí iban a disfrutar como enanos. También se atrevió con un clásico, y esta vez por partida doble ya que se trata del Himno de la Alegría de Beethoven, haciendo de él todo un himno para que la gente pudiera cantar y abrazarse como hermanos. En Santa Lucía hacía una declaración de amor en toda regla, y una petición de amor de las clásicas, con un paseo en el parque. Pero no sólo eso, si no que también se ha prestado en muchas ocasiones ha ponerle voz a canciones de otros artistas amigos: el propio Sabina, Ana Belén, Víctor Manuel, Serrat, Leño, Los Secretos... . En fín, que la voz tan característica de Miguel nos ha acompañado durante mucho tiempo, y ahora que nos dice adiós se merece una gran despedida y que todos le digamos "Gracias por haber estado aquí, hijo del rock and roll".
Aquí os dejo con la interpretación de Joaquín y Miguel, cuando eran más jóvenes. Aunque ya lo sabéis, los viejos rockeros nunca mueren...
En esta ocasión el título de Sabina y CIA, bien podría cambiarse por Sabina y sus amigos, ya que la actuación que hoy traigo, cuenta con la presencia de muchos de sus íntimos. Se trata de Ana Belén, Victor Manuel y Miguel Ríos. Si pudiera ponerles un sobrenombre futbolístico diría que todos ellos -y Joan Manuel Serrat-han sido a la música algo así como la Quinta del Buitre lo fue al Real Madrid.
El calificativo de "amigos" no se lo otorgo con el sentido superficial e interesado que suele haber en esos niveles de éxito. Estamos muy acostumbrados a ver como las sucesivas "reinas y princesas" del pop se tiran los trastos a la cabeza. En la actualidad se alcanzan grados de divismo muy altos y con pocos méritos, por lo que fácilmente se descuidan las buenas relaciones con los compañeros de oficio.
Estos señores nos pueden dar una clase magistral de como se puede llegar a lo más alto (cada uno lo ha hecho dentro de su estilo y ámbito musical) sin traicionarse a si mismos. Supongo que la primera lección, y la más importante a la par que complicada, sea la premisa de aparecer en los medios de comunicación única y exclusivamente por sus méritos artísticos. Las únicas portadas que han protagonizado han sido de revistas musicales o culturales, las noticias que aparecen sobre ellos en los telediarios siempre son por el inicio de una gira o el lanzamiento de un disco. Lo suyo ha sido un éxito rotundo, pero trabajado poco a poco, cocinado a fuego lento. Conscientes de sus capacidades no han tenido prisa por quemar etapas, han construido su carrera musical con buenos cimientos y sin artificios ornamentales.
Gracias a todo esto, ahora que muchos están rozando la edad en la mucha gente puede jubilarse, siguen muy presentes en el panorama musical nacional e internacional. ¿Acaso pensáis que muchos de los artistas que hoy son fenómenos de masas, lo seguirán siendo dentro de una década? Al ritmo que van, poco más podrán mostrarnos; y muchos de ellos, cuando su físico les abandone, no valdrán prácticamente nada.
Aquí os muestro el vídeo de la canción, se trata de El blues del autobús, en un directo realizado allá por el año 1994; con motivo de la gira Mucho más que dos. Todo lo que os he comentado sobre su buena relación queda demostrado en su actitud en el vídeo, sentados como en una reunión de colegas en la que uno a uno se van animando a cantar. Además de los ya citados, en el video también aparece Juan Echanove y otras tres mujeres más-no adivino quien pueden ser- haciendo los coros.
Atentos a la chaqueta que se marca Joaquín, no tiene desperdicio.
En esta ocasión voy a hablaros de un relación muy especial de Joaquín Sabina con otro artista. Se trata del grupo Los Secretos y de Enrique Urquijo en particular. Recientemente Joaquín participó en un concierto especial titulado “Gracias por elegirme”, cantando la canción “Por el boulevard de los sueños rotos”.
Mucho antes de todo esto ocurrió algo que es muy poco usual en el panorama musical. Dos artistas independientes que comparten una parte importante de una canción, pero que la hacen cada uno por separado. Esta fusión la podemos encontrar en “Y nos dieron las diez” de Sabina y “Ojos de Gata” de Los Secretos. La relación de Joaquín y Enrique era tan íntima que llegaron a comenzar a escribir una canción al alimón, de ahí que el comienzo de ambas sea idéntico. Pero luego, cada uno decidió tomar su camino y las canción original se transformó en dos. Es como esas actividades que te ponían en el colegio, en las que te daban la primera frase y tu tenías que completar la historia. Pues algo de esto sucedió, cada uno con su estilo, sus vivencias y sus musas culminó una historia que comenzaba en un pueblo con mar.
Para mí, resulta asombroso ver como algo de esto ha pudo pasar sin mayor polémica. Ahora eso sería impensable, estamos en unos años donde los derechos de autor se utilizan como arma arrojadiza. Donde se persigue no conceder ni un milímetro siempre que haya una ley cuya interpretación te permita sacar hasta el último céntimo.
Supongo que será una debilidad mía esto de las colaboraciones. En la mayoría de los casos, dos artistas que son buenos por separado, cuando se juntan nos regalan archivos sonoros impagables. Afortunadamente, en los últimos años estamos viendo como cada vez son más receptivos a esto y son numerosas las colaboraciones mutuas. Especialmente me gusta cuando lo hacen en directo, fuera de un estudio donde todo es más natural y más espontáneo.
Termino con una frase que Joaquín dijo sobre Enrique Urquijo
“No conozco a nadie que no lo quisiera... Él era el único que no se quería".
Hoy en la sección de Sabina y CIA junto a dos artistas que no podían ser más diferentes y tan semejantes a la vez. Se trata de Raphael y Sabina, que hace unos meses se juntaron para grabar una canción al alimón “50 años después”, en un disco homenaje a la carrera del primero. Estas diferencias y similitudes se ven reflejadas claramente en la letra de la canción.
“Recuerdo los carteles
del Niño de Linares
arrasando en el Talk of the Town.
Yo andaba sin papeles
pasando por los bares
mi bombín de ubetense underground.”
Cuando Raphael ya despuntaba en el panorama nacional, Joaquín se encontraba en su periplo británico. Seguro que si a cualquiera de los dos le hubieran dicho acabarían grabando esta canción ninguno se lo hubiera creído. Porque si ya es difícil llegar al éxito, tanto o más es mantenerse en él durante varias décadas.
“Cincuenta años después
yo sigo siendo aquel,
le dijo a Dr. Jekyll Mr. Hyde
tan joven y tan viejo
buscando en el espejo mi look de
Peter Pan y Dorian Gray.”
A pesar del paso de los años, Raphael ha conseguido mantener su status sin necesidad de hacer cambios drásticos ni tomar decisiones extravagantes como otros coetáneos suyos hicieron. Bonitos guiños los que la canción hace a los éxitos de Raphael (yo sigo siendo aquél) y a los de Joaquín (Tan joven y tan viejo), para poner de manifiesto que ahí siguen los dos, dando guerra, cada uno a su manera.
“Estabas tan arriba
que mi alma a la deriva
se preguntaba siempre ¿y como es el?.
por fin hoy mano a mano
ejerzo de paisano
Brindándole un burel a Raphael.”
Como bien dice Joaquín, después de mucho tiempo viéndolo en lo más alto y admirándolo, ejerce de paisano jienense y le obsequia como mejor sabe, con una canción que los inmortalice a los dos. El yerno ideal y el canalla por excelencia, unidos muchos años después.
“Quemando nuestra nave
nadie nos dio la llave
que abre la puerta falsa de la gloria
Ni roto ni muñeco
mas húmedo que seco
lo nuestro es un mañana con memoria.”
Como bien dice, a ninguno de los dos les regalaron nada en la vida, más bien todo lo contrario. El éxito puede aparecer de repente, aunque suele ser fruto del trabajo, también hay excepciones fortuitas. Pero si no luchas duro para mantenerlo, lo que fácil viene fácil se va. Sin embargo, una trayectoria bien cimentada desde los inicios tienen muchas más posibilidades de perdurar en el tiempo. Es por eso que siempre miran hacia delante, brindándonos nuevas canciones y conciertos incesantemente, al mismo tiempo que echan la vista atrás para ver todo el patrimonio artístico acumulado.
“Y aquí estamos los dos
tan diferentes,
tan imposibles tan contracorriente
celebrando la vida al alimón
cincuenta abriles en el escenario por
mucho que se empeñe el calendario
nadie nos va a quitar esta canción.”
Y aquí están los dos, tan diferentes, y tan parecidos. Los dos son jienenses, los dos pasaron por un trance bastante complejo en términos de salud, los dos son leyendas vivas de la música española, y, afortunadamente, los dos siguen deleitando a sus fans.
Retomo la sección de Sabina y Cia aprovechando una serie de circunstancias que comparten los dos protagonistas de esta entrada. Los dos llevan muchos años en lo más alto del mundo de la canción en España y también en Latino América. Ambos han sacado recientemente un nuevo disco que ha sido todo un éxito de ventas, incluso en sus respectivos singles han contado con la colaboración de grandes artistas; Pereza y Alicia Keys. Incluso comparten raíces, ya que los dos son andaluces. Supongo que con estos datos ya habréis descubierto que nuestro invitado es Alejandro Sanz.
Aparte de estas circunstancias compartidas por los dos, yo les encuentro, quizá subjetivamente, alguna similitud más. Estos dos señores han conseguido reinventar el concepto de la canción romántica, consiguiendo hacerla sincera, dura y directa sin perder un ápice de belleza. De su puño y letra han salido algunas de las mejores letras que se recuerdan en la historia reciente de este país. Se convirtieron en bandera de muchas generaciones, y lo más importante, siguen ganando adeptos con el paso del tiempo.
La base de su éxito se encuentra, primero y fundamental, en su magia para escribir canciones, y segundo y no menos importante, en su capacidad para ir evolucionando en su carrera musical. Aunque en menor medida, también Alejandro Sanz ha experimentado un cambio en su voz, yo al menos se la encuentro un poquito más rota que antes. Sobre Joaquín no os voy a descubrir nada nuevo.
Lo mejor de todo es que, a pesar de que su legado ya es histórico, siguen escribiendo páginas gloriosas. Cuando ya piensas que es imposible superar lo ya visto u oído, en un arranque de genialidad te demuestran que estabas muy equivocado.
La canción que comparten en esta ocasión es ni más ni menos que Princesa. Lo de compartir lo digo con toda intención, ya que los dos comparten la esencia en muchas canciones, cada uno con su estilo personal e intransferible. Amiga mía, Princesa de un cuento infinito. Pues eso, que se agradece que lo bueno perdure mientras seguimos esperando a que aparezca alguien y tome sus testigo.
Llevaba tiempo sin añadir entradas a esta sección que he llamado "Sabina y CIA" donde recojo todas aquellas canciones que Joaquín canta a dúo con otros artistas, bien sean las suyas o bien sean del otro artista. El otro día descubrí por casualidad una versión de uno de sus grandes temas "Una canción para la magdalena", y la verdad es que no me explico como no hay apenas registros de ella por internet ya que es verdaderamente buena.
El artista invitado en esta ocasión vuelve a ser Pablo Milanés, no es la primera colaboración que Joaquín tiene con el cubano, pero para mí es una de las mejores. Yo conocía la versión que realizaron juntos de "La canción más hermosa del mundo", pero esta es mucho mejor porque también incluye un cambio sustancial en el acompañamiento musical. Pablo consigue llevar la letra de Joaquín a su terreno musical, y el resultado no puede ser mejor. Es por estas cosas que me posiciono a favor de las versiones, todo el mundo conoce esta canción y es de las más populares, pues estoy seguro que al escuchar esta versión pensarán que la han vuelto a descubrir.
El contraste de voces es enorme, por un lado la voz rota de Joaquín y por el otro la voz fina y melódica de Milanés. Juntas consiguen una armonía perfecta, y si a ello le sumamos el ritmo cubano que se le imprime a la canción obtenemos un regalo para nuestros oídos. Sobre la letra de la canción ya profundizaré en una entrada aparte, ya que merece un análisis concienzudo. Simplemente anotaré los dos versos más conocidos de la canción, "la más señora de todas las putas, la más puta de todas las señoras". Eso damas y caballeros, es Sabina.
Para terminar hablaré un poco sobre nuestro invitado, Pablo Milanés. Al igual que Sabina es compositor, cantante, guitarrista y cantautor. Desde siempre ha estado muy vinculado con el mundo de las artes y comprometido con las causas sociales. En el mundo de la música es una persona muy apreciada, prueba de ello son la infinidad de colaboraciones realizadas con otros artistas. De hecho la canción causante de esta entrada, aparece en un disco llamado "Pablo querido" donde realiza versiones con muchos artistas como Charly García, Fito Páez, Maná, Pancho Céspedes... .
Para mí es uno de los artistas cuya voz encaja perfectamente con cualquier otra y es capaz de darle un matiz muy especial a las canciones. Basta con echar un vistazo a su obra para comprobarlo. Por ello, no es casualidad que de las tres entradas con las que cuenta mi sección "Sabina y CIA", dos están protagonizadas por Milanés. Otro de los artistas con los que más estrecha ha sido su relación es Víctor Manuel, ya que juntos hicieron una gira y grabaron un disco titulado "En blanco y negro". Escucharlo provoca la misma sensación que ya he comentado, ves como las canciones que conoces de toda la vida renacen y alcanzan una dimensión aún mayor.