24 septiembre 2011

Todavía una canción de amor

Las canciones suelen traer consigo dos historias, por un lado la historia de cómo se escribió y por el otro la historia que nos cuenta su letra. En el caso de esta canción ambas historias son dignas de mención. Cuenta la historia (en boca del propio Sabina) que Joaquín se encontraba en un bar o "boliche" de Argentina sentado en un rincón, cuando alguien se acercó y le dijo: "No me jodas, Sabina, ¿estás escribiendo una canción?. Ese alguien era Andrés Calamaro, esa canción era "Todavía una canción de amor" y a esa letra de Sabina le puso música Calamaro. Con el paso del tiempo, el tema lo han interpretado tanto en conjunto como por separado. Esta es la primera historia, pero la segunda no le desmerece para nada. Esta canción nacida en un bar contiene algunos de los versos más célebres de Joaquín, y unos de los mensajes más directos a la par que ambiguos.


"No te fíes si te juro que es imposible
no dudes de mi duda y mi quizás
el amor es igual que un imperdible
perdido en la solapa del azar"

Sólo con ver el título de la canción, no es excesivamente complicado adivinar cuál va a ser el tema principal de la canción. Desde su primer verso ya se pone sobre la mesa la ambigüedad tan presente en las letras de Sabina, la lucha de contrastes, la atracción de los polos opuestos. Si hay algo que nos encontramos con demasiada frecuencia en las relaciones son los "si pero no". Esos si pero no están en el comienzo del tema. La palabra imposible la soltamos que suma facilidad sin caer en la cuenta que seguramente se convierta en probable, e incluso acabe siendo muy posible. Supongo que la culpa la tienen los momentos, momentos en los que sin saber muy bien por qué rechazamos cosas, debido a razones que escapan de la lógica. A veces podemos retroceder sobre nuestros pasos, pero otras veces no se nos da esa segunda oportunidad.

"La luna toma el sol de madrugada
nunca jamás quiere decir tal vez
la muerte es un amante despechada
que juega sucio y no sabe perder"

El juego de opuestos y ambigüedades del que hablaba al principio tarda poco en entrar en escena. Un imperdible perdido en la solapa del azar, quizá sea una de las mejores definiciones posibles a algo tan indescifrable como el amor. Algo que por mucho que reniegues de él siempre lo vas a tener bien cerquita, pero que a la vez se revuelve y no atiende a normas establecidas ni a leyes (excluyendo a las puramente azarosas). Es por eso que las dudas y los quizás se mueven aquí como pez en el agua, consiguiendo desesperar a muchos y confundir a otros tantos. 

"No corras si te llamo de repente
no te vayas si te grito piérdete
a menudo los labios más urgentes
no tienen prisa dos besos después."

A veces nos gusta demasiado dárnoslas de interesantes, hacernos de rogar, simular que controlamos a la perfección nuestras emociones. Por eso nos cuesta ser los primeros en llamar, en dar el primer paso arriesgándonos a que sea en falso. Creemos que prolongando nuestras ausencias o mostrando cierta indiferencia, conseguimos que se nos eche más de menos (y esto para nada es matemático, es más muy probablemente logremos que ese "tal vez" se quede en un "nunca jamás").  Aquí tenemos los versos más célebres de esta canción: "A menudo los labios más urgentes, no tienen prisa dos besos después". Cada vez más, se vive con prisa, se piensa en pasado mañana sin tener claro lo que vas a hacer hoy. Tampoco sabemos disfrutar de lo que ya tenemos y actuamos caprichosamente; lo que antaño ansiábamos conseguir, nos sabe a poco cuando apenas lo hemos probado.

"Se aferra el corazón a lo perdido
los ojos que no ven miran mejor
cantar es disparar contra el olvido
vivir sin ti es dormir en la estación."

Ya dijo Aute que el perdedor era el universo de Sabina, por eso no podía faltar una referencia a ello en esta clase magistral sobre el oficio de Cupido y sus derivados. Por mucho que crezcamos y muy adultos que nos creamos o nos lleguen a considerar, en el fondo actuamos de manera muy similar a los niños. Basta que te digan a algo que no, para que tozudamente te guste mil veces más. Por eso nos empeñamos en no querer ver la realidad y en su lugar usamos unas gafas muy personales que la transforman a nuestro gusto. Eso tiene sus inconvenientes, ya que hay muros inexpugnables que crees no ver hasta que te estampas contra ellos. Cada uno dispara contra el olvido de la mejor manera que sabe o puede, Sabina para fortuna de muchos lo hace cantando. 

"Estoy tratando de decirte que
me desespero de esperarte
que no salgo a buscarte porque se
que corro el riesgo de encontrarte
que me sigo mordiendo noche y día
las uñas del rencor
que te sigo debiendo todavía
una canción de amor."

En el estribillo de la canción se resume magistralmente el mensaje que a muchos nos gustaría lanzar cuando estamos cara a cara y se nos baja por completo la persiana. Decir todo lo que nos ronda por la cabeza y no sabemos como expresar. Explicar de una manera clara y concisa el por que de muchos de nuestros actos, poner sobre la mesa nuestros temores y no limitarnos a decir que todo va bien cuando no es verdad. Siempre tratamos de decir cosas, pero pocas veces somos capaces de hacerlo. Por muy grande que sea la desesperación de estar esperando algo, mayor todavía es el miedo a encontrarnos de frente con algo que no querías. Si le seguimos debiendo a alguien una canción de amor, esta sería una buena opción, ya que no se va por las ramas y ataca directamente al sístole y al diástole.

08 septiembre 2011

Sabina Versionado XVIII

El protagonista de este "Sabina versionado" es alguien muy especial, bueno más que especial diría esencial para Joaquín Sabina. Se trata de Antonio García de Diego, junto con Pancho Varona los "andamios" de Sabina. Antonio está ligado a Sabina desde principios de los noventa, y desde entonces no se ha limitado a ser "uno de sus músicos". A este manchego, paisano mío, le debemos mucho todos los Sabineros.

Además de haber sido parte importante de un gran porcentaje de las canciones del flaco y ser un fijo en la alineación titular de todos y cada uno de sus conciertos, también ha intervenido en otros espectáculos.

Uno de los que más me gustan a mi es el "Karaoke y Top Colcha", en los que junto al resto de los músicos habituales de Joaquín tocaban los temas más célebres de Joaquín permitiendo a la gente del público subirse a cantarlos con ellos.

Aunque su especialidad son los instrumentos, tampoco le tiembla el pulso a la hora de cantar algún que otro tema en los conciertos de Sabina. Últimamente, la canción de "Amor se llama el juego" ha pasado a ser propiedad suya en las giras. Cosa que le aplaudo enormemente a Joaquín, ya que el mejor regalo que le puede hacer a los que trabajan con él diariamente, codo con codo; es cederles el micrófono para que hagan lo que más le gusta. Es inevitable que ocurra, siempre la gente que trabaja a la sombra queda eclipsada por la estrella a la que acompañan. Pero con gestos como éstos, Sabina les concede una parte de todo el reconocimiento que se merecen.

Hay un par de situaciones en las que la mano de Antonio se aprecia de manera notoria. Una de ellas ocurre en la canción "De purísima y oro", en la que su guitarra es una de las señas de identidad del tema. La otra tiene lugar en todas las canciones donde el piano cobra un papel protagonista, instrumento por el cual siento una debilidad especial . Un buen ejemplo es la versión en directo de Peces de Ciudad, haciendo una introducción de casi un minuto que es una delicia. Otro ejemplo es la citada "Amor se llama el juego", de la que os dejo un vídeo con una de sus interpretaciones en directo. 

31 agosto 2011

Sabina Versionado XVII

Como ya os comenté hace unas semanas, recientemente ha salido a la venta un disco homenaje a las canciones de Sabina bajo el título de "La Habana canta a Sabina". Como ocurre con gran parte de los países sudamericanos, Sabina guarda una relación muy íntima con Cuba. Sabina ha regalado y sigue haciéndolo a muchas generaciones canciones memorables. En cierto modo, estos discos vienen a representar un regalo de vuelta por "los servicios prestados".

En esta ocasión la canción elegida ha sido una de las más autobiográficas que tiene El flaco, "la canción más hermosa del mundo", paradójico título para alguien que si no ha escrito varias de las canciones más hermosas del mundo es por el simple hecho de que la perfección parece no existir. Este tema ya tenía vinculación con la música cubana desde hace un tiempo, ya que grabó una versión al alimón con Pablo Milanés (que también interviene en este disco). Los encargados de ponerle voz en esta ocasión han sido "Buena fe", a los que he de reconocer que desconozco (como a la gran mayoría de los artistas que han participado en el álbum). No obstante, esta es una ocasión inmejorable de escuchar algunos de sus temas. 

Con respecto al homenaje cubano, he escuchado voces dispares acerca del resultado final. Supongo que en algunas canciones se ha cambiado tanto el ritmo que, para alguien habituado a las versiones originales el resultado choque un poco. En el caso particular de esta canción se ha mantenido bastante fiel a la original, eso sí introduciendo una voz mucho más fina como es la de Israel Rojas. Bajo mi punto de vista, el timbre de Israel le viene como un guante a esta canción. 

04 agosto 2011

¿Quién me ha robado el mes de Abril?

En muchas ocasiones las cosas sencillas son las que más triunfan, pero no por sencillas resultan fáciles de elaborar. En el mundo de la música eso ha ocurrido en muchas ocasiones, y este es el caso de uno de los grandes temas de Sabina, ¿Quién me ha robado el mes de Abril?. Una canción que trata de una manera magistral la melancolía y el fracaso mediante tres historias muy de andar por casa, en las que más de uno se podría ver reflejado. Si a esto le unimos una música exquisita, que nos recuerda a Bob Dylan y su “Knock, knock, knocking on Heaven’s Door”, el resultado es un tesoro que perdura concierto tras concierto y gira tras gira.  

Comencemos este recorrido por nuestra calle melancolía particular, con el primer protagonista de esta historia.
“En la posada del fracaso,
donde no hay consuelo ni ascensor,
el desamparo y la humedad
comparten colchón
y cuando, por la calle,
pasa la vida, como un huracán,
el hombre del traje gris
saca un sucio calendario del
bolsillo y grita
¿quién me ha robado el mes de abril?”
Haciendo referencia al disco en el que se encuadra la canción, el primer protagonista es ese hombre del traje gris que no solo viste de ese color, también vive así. Nada más comenzar la canción ya nos emplaza en un lugar para nada acogedor. Un sitio en el que nunca querríamos estar y, en el que nunca pensamos que podremos acabar. En esos momentos no se encuentra consuelo por ningún sitio, y el ascensor no acude en nuestra ayuda; justo cuando nos arrastramos a ras de suelo y más lo necesitamos. Mientras el éxito se asocia con los hoteles de lujo, el fracaso solamente encuentra hospedaje en una triste posada. Allí dentro el tiempo pasa lento en la posada, pero la vida sigue fuera con su ritmo vertiginoso y no espera a nada ni a nadie.
“La chica de BUP casi todas
las asignaturas suspendió
el curso en que preñada
aquel chaval la dejó y cuando en la pizarra
pasa lista en profe de latín
lágrimas de desamor
ruedan por la página de un bloc
y en él escribe
¿quién me ha robado el mes de abril?”
Pasamos a la segunda protagonista, otra pobre víctima de este robo tan cruel. Esta chica de BUP representa a todos aquellos a los que, de repente, se les derrumba la vida ante sus ojos como un castillo de naipes. Nuevamente vemos como todos los padres del éxito se convierten en parientes lejanos, cuando el hijo se llama fracaso. ¿Dónde están todas las palmaditas en la espalda, cuando necesitas que se conviertan en manos que te ayuden a levantarte?. Muchas veces preguntamos sistemáticamente ¿qué tal? sin tener interés realmente, y esperando la misma respuesta de siempre. Es entonces cuando tenemos que recurrir a ese bloc de notas y descargar todo en una de sus páginas abiertas.
“El marido de mi madre
que en el último tren se largó
con una peluquera
veinte años menor
y cuando exhiben esas risas
de Instamatic en París,
derrotada en el sillón,
se marchita viendo Falcon Crest
mi vieja y piensa
¿quién me ha robado el mes de abril?”
Para la última historia de abriles perdidos, Sabina se reserva otra gris situación, la del abandono. Aquí no solo te quedas bajo tu nube negra particular, si no que además observas como el Sol luce resplandeciente para los demás. Justo cuando más necesitas que el mal sea de muchos, para consolarte tontamente; resulta que en esta ocasión estás solo en el frente de batalla. Mientras a ti te acaban de robar el mes de Abril, el de los demás pareciera tener 31 días. Además por lo general, y parafraseando nuevamente a Sabina, “en asuntos de amor siempre pierde el mejor”.
“¿Quién me ha robado el mes de abril?
¿Cómo pudo sucederme a mí?
¿Pero quién me ha robado el mes de abril?
Lo guardaba en el cajón
donde guardo el corazón.”
En una mezcla entre grito, lamento e incredulidad la expresión “¿Quién me ha robado el mes de Abril?” es la metáfora perfecta para indicar que nos han birlado algo muy importante. Abril es el mes que nos da paso hacia la Primavera, dejando atrás el frío Invierno. Perder el mes de Abril, es quedarse abandonado en mitad del calendario, y no saber a quien recurrir para que te lo devuelvan. Peor aún es saber que el ladrón era el único que sabía el cajón en el que lo guardabas. Esta es una canción que destila derrotismo y melancolía por los cuatro costados. Como suele ocurrir en esos momentos, un montón de preguntas sin respuesta se te vienen a la cabeza, y ésta es una más que añadir a la retahíla…¿Quién coño me ha robado el mes de Abril?. 

26 julio 2011

Sabina y CIA XVI

Como casi todos sabréis, los comienzos musicales de Sabina en nuestro país tuvieron lugar en el sótano de un bar llamado "La Mandrágora". Allí, junto con Javier Krahe y Alberto Pérez deleitaban, entretenían al público asistente (no más de 40 personas). De hecho, su amistad Joaquín Carbonell -el autor del último libro sobre Sabina, con el que tengo el honor de compartir título "Pongamos que hablo de Joaquín" y cuya lectura recomiendo encarecidamente- data de aquella época.

La mayor parte de los artistas comenzaron sus carreras de esta manera, dejándose de caer en pequeños bares. A algunos no les gusta que les recuerden sus inicios, y se avergüenzan cuando les muestran algún vídeo. Con Sabina ocurre todo lo contrario, recuerda la época de "La Mandrágora" con la nostalgia de saber que en aquellos años eran lo más felices que se podía ser. De hecho en la canción que os dejo al final de la entrada, "Mi ovejita lucera" se puede escuchar como están en un ambiente distendido aún a sabiendas de que están grabando un disco. 

Esta canción es la que mejor refleja el buen ambiente que se respiraba allí, la mezcla de humor e ironía que desprendían sus letras y los escasos recursos con los que contaban, a saber unas guitarras y unos pitos de carnaval. Es evidente que el estilo de Sabina fue evolucionando con el paso de los años, pero no por ello el recuerdo de "La Mandrágora" se ha borrado, y mucho menos, su influencia. De hecho, en este disco ya está presente la celebérrima "Pongamos que hablo de Madrid", siendo esa una de las versiones que más me gusta de todas las que he escuchado.

Aprovecho la ocasión para invitar a los sabineros que visitan este blog a que escuchen el citado disco de "La Mandrágora" porque es un viaje en el tiempo muy gratificante, además de que allí se cantaban temas muy interesantes a la par que divertidos. "Adivina, adivinanza" es el mejor ejemplo posible, pero esa canción se merece una entrada aparte. 


12 julio 2011

Sabina Versionado XVI

La sección de Sabina Versionado me va a dar de sí para muchas entradas, porque hace unos días salía a la venta el álbum "La Habana canta a Sabina" en el cual diversos artistas cubanos versionan algunos de los temas de Joaquín. No se limitan a interpretar dichas canciones sino que les dan un giro de 180º convirtiéndolas en auténticos temas caribeños. 

Canciones que a priori no pareciera que podrían adaptarse a los ritmos cubanos, han cambiado totalmente de registro y de no ser por la letra parecerían completamente nuevas. Este es el caso de ¿Quién me ha robado el mes de Abril? versionada por Kalunga, que le da un ritmo y le introduce algunas variaciones. En resumen, que no se limita a cantarla, sino que se esfuerza en interpretarla y dejar constancia de su arte. 

El disco cuenta con la presencia de artistas consagrados como Pablo Milanés, que no es la primera vez que le pone voz a la letra de Sabina, y de otros más desconocidos como el citado Carlos Kalunga. Personalmente, aplaudo y valoro mucho este tipo de iniciativas que sirven para homenajear al flaco por un lado y para alegrarnos a toda la familia sabinera por el otro. Para mostrar de una forma muy gráfica lo que ocurre con este disco es como si hubieran hecho un "Pongamos que hablo de La Habana".

27 junio 2011

Sabina Versionado XV

"A la sombra de un león" es una de mis canciones favoritas aunque, curiosidades de la vida, no esté presente en ningún disco de Joaquín Sabina. Esto se debe a que la canción se la regaló a Ana Belén, y con ella solamente la ha interpretado en directo. Esta canción resulta poco menos que perfecta cuando la cantan dos voces, una masculina y otra femenina, y si los dueños de esas voces son Joaquín y Ana Belén sobran las palabras.  

Ya la analicé en su momento, cuenta una historia tan bonita como triste, tan fantasiosa como realista. Es un recorrido por esas historias de amores imposibles que solo salen bien en las películas. El loco que se enamora de la diosa, y vive su sueño particular hasta que alguien lo despierta con un cubo de agua fría. Un homenaje para aquellos aficionados a los imposibles, que no se resignan a su mala suerte. Aquellos que por más veces caigan como pájaros de los árboles, se levantan del suelo, se sacuden el polvo con dignidad y continúan su camino con entereza y la cabeza alta.

También resulta un regalo para su amada ciudad de Madrid, y en especial para esa estatua tan reconocida mundialmente como es La Cibeles; con una historia a sus espaldas digna de consultar. Tampoco podemos olvidar la exquisitez de la música que acompaña a la historia, obra de J.M. Bardagí. Personalmente, tengo debilidad por las canciones en las que el piano forma parte importante del acompañamiento música; incluso más, si lo hace de forma exclusiva (como ocurre en algún directo de Peces de Ciudad).

Esta versión la realizó Soledad Giménez para el disco "Entre todas las mujeres", y la dulzura de su voz le viene como anillo al dedo (ese mismo anillo que el interno 16 le mangó en El Corte Inglés, y en el dedo al día siguiente, vio a la novia del agente, que lo vino a detener).

20 junio 2011

Ocupen su localidad / Hoy puede ser un gran día

Ocupen su localidad, porque hoy puede ser un gran día, de hecho lo es. Si hace unos años Serrat y Sabina le hacían un regalo a sus seguidores  a la música en general uniéndose en una gira espectacular, ahora doblan la apuesta. El Nano y Joaquín van a grabar un disco en conjunto y como mandan los cánones, se subirán de nuevo a los escenarios. Si por separado son superlativos, la unión de estos dos maestros roza la excelencia. Además se dan el contrapunto perfecto, por un lado el yerno ideal y por el otro el eterno canalla. Unidos eso sí, por una exquisitez a la hora de componer y un excelso uso de las palabras para transmitir lo que muchos sentimos y pocos sabemos explicar.
“Vengan pequeños y grandes esta noche a celebrar,
bajo la tísica Luna la canción de la amistad.
Tan jóvenes y tan viejos y en edad de merecer
dos pajarracos de un tiro se desnudan para usted”.
Lo de pequeños y grandes no es casualidad, a poco que se fije uno en el público que abarrota sus conciertos podemos comprobar que el abanico de edades es enorme. En pocas cosas es fácil poner de acuerdo a jubilados y adolescentes. Una de ellas son las canciones de estos dos pájaros. Seguramente sea porque nos cantan sobre cosas que nos han ocurrido a todos, cada uno desde sus circunstancias pero todos con sensaciones parecidas. Da igual cuantos años tenga la Princesa que nos imaginamos al oír la canción, o lo lejano que esté ese pueblo con mar después de un concierto porque todos querremos que ese mar sea el Mediterráneo. 

Todos tenemos en nuestra agenda particular alguna Penélope y alguna Magdalena. Durante más o menos tiempo nos hemos paseado por la Calle Melancolía de nuestro Pueblo Blanco, esperando llegar al barrio de la alegría. Son Aquellas pequeñas cosas de las que estos dos genios sacan auténticas obras de arte y hacen que lloremos cuando nadie nos ve. Son esas Paraules d’amor que ellos encuentran y consiguen que nuestras 500 noches de olvido sean más llevaderas. Tan jóvenes y tan viejos, Y sin embargo siguen siendo los mejores. 

Desde las Señoras hasta las Barbies Superestar, pasando por Lucía o la Pobre Cristina, todas tienen su hueco en el cancionero de los dos primos. Hace tiempo se pensaba que Sería Fantastic que Joan Manuel y Joaquín se unieran y grabasen un disco juntos. Lo primero ya lo teníamos, ahora hemos conseguido lo segundo. Se estima que en un año más o menos podremos disfrutar de este nuevo tesoro. Llegado a ese punto, podremos afirmar que  hablo de Joaquín y de su primo el Nano, que no le toca nada y es su hermano.

11 junio 2011

Libro "Pongamos que hablo de Joaquín"

El otro día me llevé una grata sorpresa al descubrir en www.joaquinsabina.net que la semana que viene sale a la venta un nuevo libro sobre Sabina. La sorpresa fue doble al comprobar que el nombre de dicho libro es el mismo que el de este humilde blog "Pongamos que hablo de Joaquín". 

El libro está escrito por Joaquín Carbonell, alguien que comparte muchas cosas con Sabina; empezando por el nombre, siguiendo por la profesión de cantautor y finalizando por la edad. Sabina y Carbonell se conocieron justo cuando la carrera del primero comenzaba a echar a rodar, era la época de La Mandrágora, y desde aquel lejano 1978 esa amistad ha perdurado en el tiempo. Por esta razón tenemos garantías de que las historias que nos cuente Carbonell en este libro estarán más que contrastadas. 

La figura de Sabina es tan grande, que no sólo contamos con el inmenso material producido por él, si no que también a su alrededor florecen creaciones de mucha calidad realizadas por amigos y admiradores suyos. Libros que nos acercan mucho más al Joaquín de andar por casa que al Sabina que conocemos en el escenario, versiones de sus canciones que hacen que éstas crezcan un poquito más, e incluso un musical que en unos meses se estrenará bajo el nombre de "Más de cien mentiras". Es toda una gozada saber que permanentemente tenemos nuevos trabajos del flaco y sobre el flaco.

"Pongamos que hablo de Joaquín" sale a la venta el próximo día 15 de Junio en España, y en Sudamérica lo hará un mes después.

04 junio 2011

Su primo el Nano V: Pendiente de ti

Serrat tiene el don de contar historias cotidianas, cercanas, humanas, mundanas con una exquisitez absoluta y un ingenio del que muchos carecen. Juega como nadie con las metáforas y no le tiembla el pulso a la hora de mandar algún mensaje, con la contundencia del gancho de derecha de un púgil. “Pendiente de ti” es una de esas canciones en las que se pone sobre la mesa un mal de muchos y que escucharla puede hacer que nos consolemos tontamente.
¡Eres tan egoísta...! Sólo piensas en ti.
Vienes en mi busca cuando necesitas cuartelillo,
y en cuanto lo consigues me dejas y te vas
sin fumarte, siquiera, un cigarro conmigo.
Hablando de mensajes directos, no puede empezar de manera más contundente que acusando al otro de ser un completo egoísta. Es el innegable derecho al pataleo que a todos nos queda cuando nos sentimos derrotados. Continúa hablándonos del tópico “por el interés te quiero Andrés”, que en mayor o menor medida se repite una y otra vez. A veces de una forma más sutil y otras veces con mayor descaro. ¿Quién no se ha sentido alguna vez como un Andrés? y por extensión ¿quién no se ha rodeado/servido de alguno?.
Siempre la misma jugada.
Me utilizas y a otra cosa.
No hablamos nunca de nada.
Ni te esfuerzas en mentir.
Ni me sacas a cenar.
Ni te quedas a dormir.
En esta partida de ajedrez tan particular, en la que todos queremos ser reyes, no es plato de buen gusto verse relegado al papel de simple peón. Tener los movimientos limitados, no ser nunca el protagonista principal de las mejores jugadas, ser el primero en la lista de los descartables y que nadie lamente tu marcha en exceso. Con este panorama, lo más probable sería abandonar la partida; pero de vez en cuando te recuerdan que llegando al final del tablero, te aguarda el premio de convertirte en una figura.
No sé quién eres tú
ni lo que soy para ti.
Si hay algo entre tú y yo
te importa un pito.
Entre tantas idas y venidas, tantos altibajos, tantos vuelos y tantos arrastres a ras de suelo; no es difícil que acabes dudando de todo. Por momentos ya no sabes con quién estás tratando, qué esperas y lo más importante de todo, por qué esperas. Esas dudas pueden llegar a extenderse hasta a ti mismo, haciendo que te replantees si quizá la culpa sea tuya, si estés haciendo todo mal; mientras ves como te adelantan por la derecha, por la izquierda y tu no sepas que pedal pisar para evitarlo.
No sabes que vivo
pendiente de ti
y tengo también
mi corazoncito.
A veces es necesario recordar las cosas, alzar la mano y quizá también la voz. Darnos la importancia que algunos nos niegan e intentar remover alguna que otra conciencia. Coger un taburete y subirnos a él, para que no sólo se fijen en los más altos. Reclamar nuestro sitio y no conformarnos con bonitas palabras, que de tan repetidas cada vez son más feas.
Así le habló la rama al pajarillo...
Vienes en mi busca cuando necesitas cuartelillo.
Y así lo repetían, desencantados,
una musa a un poeta y un voto a un diputado.
Y el cordel a la peonza,
y un rayo de sol a un viejo,
y las montañas al eco,
y el soldado al comandante;
y la guitarra a la canción
y la canción al cantante.
Después del lanzamiento de mensajes, llegamos al turno del juego de metáforas, donde El Nano nos describe gráficamente los dos roles que se dan en esta historia. El cordel que está cansado de darle el empujón a la peonza, para que una vez iniciado su baile se desentienda totalmente de él. El soldado ninguneado y en ocasiones humillado por el comandante cuando aparecen otros con más estrellas en la solapa. Las musas que sirven de apoyo al poeta cuando está necesitado, y se olvidan de ellas cuando el éxito aparece. El votante que recibe elogios sin parar, se siente especial y cree tener un sitio preferencial en la memoria del diputado. El eco que busca a las montañas porque saben que sólo ellas le pueden dar el impulso que necesita.
Pero te prevengo que no voy a permitir
que sigas jugando con mis sentimientos.
Vendrás a buscarme cualquier día de estos
y tal vez entonces ya no estaré aquí...
La canción termina con una advertencia, la típica advertencia en estos casos, sobre la posibilidad de que llegue un momento en el que te canses de esperar y de aguantar. De aguantar la vida de peón sabiendo que en otro tablero podrías ser perfectamente el rey.