25 abril 2011

Sabina y CIA XIV

Hace poco que Joaquin Sabina terminó su gira "El penúltimo tren" por Sudamérica, y lo ha hecho arrasando como nos tiene acostumbrados a todos. Ha recibido reconocimientos y galardones varios, incluyendo una baldosa en Buenos Aires; y seguro que la gente todavía se ha quedado con ganas de más.

En uno de sus últimos conciertos, más concretamente el que dio en el Luna Park- santuario para los sabineros argentinos comparable a lo que respresenta Las Ventas para los sabineros españoles- Sabina estuvo muy bien acompañado por varios amigos de allí. Amigos, y enemigos íntimos, porque Fito Páez no faltó a la cita y entre los dos siguió lloviendo sobre mojado. Andres Calamaro tampoco quiso perdérselo y todavía cantaron una canción de amor. 

Por último, también acudió al concierto uno de los artistas más respetados y admirados por Sabina, Charly García. Estos dos viejos rockeros cantaron "No voy en tren", uno de los temas más exitosos del músico argentino. Es todo un gustazo ver lo bien que se lo pasan sobre las tablas del escenario dos grandes artistas, y ante todo dos grandes amigos.

17 abril 2011

Yo también se jugarme la boca

Ya lo dijo Aute hace mucho tiempo cuando, en el inolvidable concierto de “Sabina y viceversa”, le cantó a Joaquín eso de “el perdedor es su universo”. Quizá una de las pocas alegrías que pueden encontrar los perdedores natos, es tener como líder espiritual a Sabina. La victoria, de tantos padres como siempre tiene, acaba por perder encanto y puede llegar a resultar artificiosa. Sin embargo, sobre la derrota se reflexiona mucho más y tiene un punto melancólico que la hace interesante. Además cada una es distinta a la otra, y de todas se puede aprender algo. 

Como os podréis imaginar, la historia que cuenta esta canción es la de una relación de vencedores y vencidos; de sueños imposibles y crudas realidades. Para comenzar, se nos presentan a los dos protagonistas de este cuento sin perdices al final. Aunque eso no quita que seamos caballeros y permitamos que las damas vayan primero.
“Era el pez con mejores caderas
del mar de la moda,
se dejaba achuchar por cualquiera
(incluyéndome a mí),
sus palabras decían de memoria
lo que dicen todas,
sus pupilas contaban historias
para no dormir.”
No es la primera vez que lo digo, ni será la última, porque el uso que hace Sabina de las metáforas en todas sus letras es exquisito. En los dos primeros versos nos dibuja a la mujer de esta canción de manera única. El pez con mejores caderas del mar de la moda, complicado decir tanto con tan poco. A pesar de colocarla en un pedestal tan alto, inmediatamente después nos abre una rendija por la cual hasta el más vulgar de los peces tendría opciones de colarse. Desafortunadamente, a pesar de contar con los mimbres perfectos para ser distinta de los demás, sus palabras están tan vistas que acaban por hacerla vulgarmente común. Eso no quita que tenga historias por contar, como para quedarte una larga velada escuchándola, mientras el tiempo vuela sin hacerse notar. 

Hagamos ahora los honores necesarios, para que entre el caballero que está dispuesto a jugarse la boca.
“Yo era el último mono, un innoble
mirón solitario,
en las bodas algún pasodoble,
de suelto… ni hablar.
El perfume tabú de Chanel
y el cubata de Larios
no acostumbran buscarse un motel
cuando cierran el bar.”
Toda la grandeza con la que empezaba la anterior descripción contrasta con la tremenda humildad de esta. El último mono, ese al que no se le acercan en un bar más que para pedirle fuego o decirle que se aparte. El que todas las noches se vuelve a su casa con la cabeza gacha y las manos en los bolsillos, barruntando el por qué de su enésima derrota. Al principio intenta encontrar explicaciones, después busca culpables, entre los que siempre aparecen el destino y la fortuna; y finalmente acaba entonando (o más bien desafinando) el mea culpa. Esto ocurre, entre otra cosas, porque no tiene a nadie que lo intente convencer de lo contrario.
“Porque siempre hubo clases y yo
soy el hombre invisible,
que una noche soñó un imposible
parecido al amor.”
Dicen que las comparaciones suelen ser odiosas, pues en este caso lo son, y mucho; porque en esa clasificación que hace, se ve siempre con el farolillo rojo a cuestas. Hasta el punto de llegar a sentirse invisible para el resto, de tener que remar mucho para llegar a la misma orilla, a la que otros llegan dejándose llevar por la corriente.Cansado de estar siempre cavando en la isla del tesoro con el mapa equivocado.
“Compartimos la misma toalla,
distintos sudores,
todavía quedan islas con playas
color azafrán.
Fui su medio limón, su chéri,
su peor latin lover,
su lección de español, su desliz,
su comme ci, su comme ça.”
A pesar de todo, siempre hay unos minutos de gloria para todo el mundo, y en esta historia también ocurre. Eso sí, como ya os aventuraba, aquí nadie se va a comer las perdices al final del cuento. Lo que si ocurre es que el hechizo es efímero y nos vuelve a dejar reflexionando a nuestro hombre del traje gris. En esta ocasión rumiando lo que realmente ha sido para ella: su medio limón (la naranja aquí ni está, ni se le espera), su peor latin lover (es un arte que tiene lejos de dominar), su desliz (ni siquiera se atreve a calificarlo como un logro a destacar entre sus numerosos desencantos), su comme ci, su comme ça (si, pero no, esto no es para ti).
“Pero un día retiraron las mesas
y… hasta otro verano.
Las mejores promesas son esas
que no hay que cumplir
y… “viajeros al tren, que nos va-
mos”, me dijo un milano,
“flaco, pórtate bien, au revoir,
buena suerte en París”.”
Llegamos al final de la historia, que como no podía ser de otra forma, termina con una despedida. No habrá escena al estilo Casablanca, es más aquí se dicen verdades como puños sobre las mentiras piadosas de las que muchas veces se echa mano: “Las mejores promesas son esas que no hay que cumplir”. Tirar de discursos tan manidos no sirve de mucho para quien los ha escuchado cientos de veces. Es complicado ver la misma película una y otra vez, cuando ya sabes el final; y sobre todo, cuando ya sabes que no te gusta ese final.
“Porque siempre hubo clases y yo
no doy bien de marido.
Otra vez a perder un partido,
sin tocar el balón.”
Resulta admirable por otra parte que se siga teniendo esperanza, y se salte al campo con ganas de comerse el mundo luciendo impecable el traje; para comprobar como otra vez estás en el minuto 90, con el marcador en contra y sin haber podido hacer ni el saque inicial (del saque de honor mejor no comentar nada). 
“Porque el mundo es injusto, chaval,
pero si me provocan
yo también sé jugarme la boca,
qué te voy a contar.”
Hay un par de derechos que no se le pueden quitar a nadie, uno es el derecho a soñar y otro es el derecho al pataleo. Además suelen ir de la mano, porque siempre acabas pataleando cuando el sueño te explota en las narices. Eso sí, es digno de elogio que este perdedor universal nunca rehúse de jugarse la boca aún a riesgo de añadirle otra cicatriz más. 

11 abril 2011

Sabina versiona V

Retomo la sección de "Sabina versiona", que la tenía un poco abandonada. Cierto es que siempre encuentras más gente que versiona canciones de Sabina que al contrario. Sin embargo, hoy os traigo una canción que seguramente conoceréis de sobra, pero dudo algo más que sepáis que el flaco la había interpretado en alguna ocasión. Se trata del clásico "La bien pagá", una canción más propia de tonadilleras que de cantautores, pero a la que Sabina le sabe dar el mismo sentimiento o incluso más que otros.

A lo inigualable de sus letras, se le une lo inconfundible de su voz que se ha convertido en un sello que certifica todas sus obras. No es nada fácil que a medida que se te va rompiendo la voz, vaya ganando en fuerza y autenticidad. No es fácil encontrar dentro del panorama musical patrio, ni en el internacional tampoco, a alguien que tenga un registro similar al de Joaquín. 

Sabina ha conseguido crearse un estilo nuevo y propio dentro de la música. Es por eso que siempre que interpreta una canción que no es suya, la hace renacer. Las arrugas de su voz actúan como un filtro perfecto donde nacen o se reinventan las canciones. Las versiones de Sabina tiene algo especial, algo distinto, duende que dirían los flamencos. 

Hay muchas letras que necesitan de una voz desgarrada para que te lleguen más directamente, que te golpeen sin preguntar. Un ejemplo muy claro para mí es el de Princesa, me gusta muchísimo más las últimas versiones que han aparecido en los directos que la de viceversa. Parece que ese "ahora es demasiado tarde princesa" sea mucho más tajante ahora que antes.

Seguramente Miguel de Molina no se podía imaginar que, mientras interpretaba esta canción en 1952 rodando la película "Esta es mi vida" en Argentina; un ubetense que por aquel entonces contaba con 3 años , acabaría interpretándola y se convertiría en poco menos que una religión en ese país.

04 abril 2011

Otro mes de abril

Hace dos años ya, comenzando un mes tan Sabinero como es el de Abril, este blog iniciaba su andadura. Afortunadamente, nadie me robó el mes de Abril, y el blog sigue abierto para todos los sabineros que quieren descubrir algo más del maestro, así como para los que todavía no lo conocen. Escribir sobre las canciones de Sabina no siempre es sencillo, es más , muchas veces supone un reto bastante complicado. Sobre todo teniendo en cuenta que tratamos con un hombre que juega tanto con las ambigüedades, que combina tanto los opuestos, que siempre tiene las palabras exactas para describir lo que todo el mundo siente pero pocos saben explicar...

Durante este tiempo que llevo haciendo el blog, también he descubierto que nadie tiene la verdad absoluta o la interpretación perfecta para una canción o unos versos. Al principio era algo que me retraía un poco, el miedo a no hacer un análisis perfecto. Afortunadamente, tardé poco en descubrir que eso ni existe, ni sería bueno que existiera. 

Probablemente si escribiera sobre una canción que ya haya comentado, habría nuevas ideas, porque todo esto es cualquier cosa menos una ciencia exacta. Lo bueno es compartir esas sensaciones y poder contrastarlas con los demás, porque siempre hay algo que se te escapa y de lo que otros se percatan mucho antes y viceversa.

Además, hay muchas cosas en las canciones que hasta que no las lees detenidamente pasan desapercibidas. Ese es el motor que mueve a este blog, hacer una pausa y atender detenidamente a los mensajes que encierran las canciones. Ver que todas esas historias, que pudieran parecer pura y dura fantasía, están muy presentes en nuestro día a día. Todos hemos conocido a alguna Princesa o Barbi Superestar, todos hemos tardado 19 días y 500 noches en olvidar a alguien, todos hemos vivido en Calle Melancolía y todos hemos  pensado "Y sin embargo..." .

Como ya he comentado, las buenas canciones son aquellas que llevan bien el paso del tiempo, que no pierden vigencia, que tienen un mensaje universal que valía hace 20 años y valdrá dentro de otros 20. Tratándose de un maestro como Sabina, esto está más que asegurado. 

Muchas gracias a todos los seguidores del blog y espero volver a veros el próximo Abril.

27 marzo 2011

A la orilla de la chimenea

Uno de los temas por excelencia en las canciones de Sabina es el amor, más concretamente el desamor. Complicado concepto para muchos que son incapaces de describirlo, y más aún para otros que en vano siguen intentando medirlo, pesarlo, o incluso comprarlo. Aunque lo abstracto del tema hace que sea casi imposible detallarlo, Joaquín lo ha hecho en muchas de sus letras, cada una desde un prisma distinto. Sin embargo, hay una canción que consigue resumir perfectamente (casi) todo lo que conlleva, haciendo uso de esos contrastes tan sabinianos que tanto le gustan a él. Bajo el título de “a la orilla de la chimenea” nos invita a sentarnos al calor del fuego, para escuchar atentamente su relato.
“Puedo ponerme cursi y decir
que tus labios me saben igual que los labios
que beso en mis sueños.”
Muchas veces cuando se intenta hacer algo con romanticismo, se cae en la cursilería. Sin embargo, eso es algo que solo se aprecia desde fuera, y nunca por ninguna de las partes implicadas; que a la postre son las únicas interesadas en el tema. Las comedias románticas de Hollywood han contribuido bastante a estas apreciaciones; pero que levante la mano el que nunca haya hecho o dicho algo calificable como cursi. Es un aspecto que hace que muchos “tipos duros” se burlen de esas tonterías, aunque luego en la intimidad probablemente recurran a ellas más de una vez.
“Puedo ponerme triste y decir
que me basta con ser tu enemigo, tu todo,
tu esclavo, tu fiebre, tu dueño.”
Aunque se suela pintar de color de rosa, muchas veces se nos destiñe igual que un bolígrafo en las manos. Es ahí cuando intentamos a la desesperada arreglar las cosas, buscar soluciones imposibles, comulgar con ruedas de molino. A veces la necesidad, o el miedo a la soledad, es tan grande que somos capaces de reinventarnos a nosotros mismos.
“Y si quieres también
puedo ser tu estación y tu tren,
tu mal y tu bien,
tu pan y tu vino,
tu pecado, tu dios, tu asesino…”


La metáfora de la estación y el tren resulta muy interesante. Si hacemos un análisis escueto de nuestras vidas, comprobaremos que, en resumidas cuentas; se trata de un continuo ir y venir, una sucesión de trayectos. Lo que hacemos es darle sentido a esos viajes, siempre se busca algo en ellos y siempre se necesita de algo para realizarlos. Cambiemos ese “algo” por “alguien” y ya tenemos la ecuación resuelta. De esas estaciones, hay muchas que son de paso, en las que apenas nos fijamos. Sin embargo otras tienen algo de especial, que hace que te bajes del tren y te adentres en ellas. Muchas de ellas esconden dentro mucho más de lo que te podías esperar, y te ofrecen algo más que otras más atractivas a la vista del viajero común. Lo mejor es cuando allí encuentras a alguien con quien compartir tu viaje, puede que hasta la próxima estación; o puede que se convierta en ese tren del que no te bajarás nunca más.
“O tal vez esa sombra
que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea
a esperar que suba la marea”
Hasta el más reacio de todos, es incapaz de caminar solo, siempre le seguirá su sombra. Ese convertirse en “la sombra”, el estar siempre presente en su vida, en sus actos, en sus recuerdos, en sus pensamientos… Es lo máximo que se puede conseguir, sobre todo teniendo en cuenta que la sombra es personal e intransferible. Tener la sensación de que siempre vas a tener a alguien a tu lado es lo más reconfortante.
“Puedo ponerme humilde y decir
que no soy el mejor
que me falta valor para atarte a mi cama.”
Dicen que lo difícil no es llegar, si no mantenerse. Pero hay veces que llegar cuesta un horror, y los mayores culpables somos nosotros mismos. Nos autoconvencemos de que es mejor dejar las cosas estar, confiamos no sólo en que la diosa fortuna nos sonría, si no que delegamos en ella todo el trabajo. El bloqueo mental, también conocido como falta de agallas, es el peor enemigo de todos. No saber que decir, cómo actuar, cuando hacerlo es un lastre que a veces termina por pararnos en seco. Hay días que te levantas dispuesto a comerte el mundo, y te acuestas sin probar bocado y queriendo creer que en realidad no tenías tanta hambre.
“Puedo ponerme digno y decir
“toma mi dirección cuando te hartes de amores
baratos de un rato… me llamas”.”
En el extremo opuesto está el que convencido de sus posibilidades espera que alguien llame a su puerta. Probablemente tenga mucho más que ofrecer a otros que se venden puerta por puerta, pero si no se deja una rendija abierta; hay que tener mucha fe para pensar que intentarán tirarla abajo sistemáticamente. Todos sabemos donde comprar los productos baratos, de usar y tirar; pero para encontrar los diamantes hay que cavar mucho y duro, y no siempre se está dispuesto a ello. Como dice Sabina en otra canción, puedes terminar escupiendo al firmamento desde un hotel de lujo, con dos camas vacías.
“O tal vez ese viento
que te arranca del aburrimiento
y te deja abrazada a una duda,
en mitad de la calle y desnuda.”
A veces hay personas que te sorprenden, que tienen un punto de genialidad que las hace diferentes al resto. Despiertan en ti curiosidad, y no te dejan nunca indiferentes. Aunque al mismo tiempo pueden resultar desconcertantes, ya que al igual que “ese viento” van por rachas. Combinando ráfagas muy intensas que te empujan y te mueven a su antojo, con otros momentos de excesiva calma, irritante en muchos casos. Esa incertidumbre puede ser un arma de doble filo, y muy peligrosa, sobre todo tratándose de temas tan delicados e intensos como son los sentimientos. 

19 marzo 2011

Semos diferentes

Si durante las últimas semanas no te has enterado de que película española estrenaba su cuarta entrega, es que vives en una cueva o fuera de nuestro país. El singular "Torrente" ha vuelto a la gran pantalla para salvar la taquilla del cine patrio, al tiempo que regala una buena dosis de risas a los espectadores. Santiago Segura es único en esto de las promociones, y camiseta negra en mano (más bien en pecho) se ha recorrido todos los platós habidos y por haber. Mal que les pese a algunos, las películas de Torrente se han convertido en una tradición para mucha gente. Joaquín Sabina ya participó en la segunda y, para la mayoría de la gente, mejor entrega de la saga; poniéndole la banda sonora con la canción "Semos diferentes".

"Después de limpiar de escoria la fachada
del confort del ciudadano,
apatrullando una calle desconchada
por fumanchús y otomanos. "

José Luis Torrente es ante todo una parodia del "superhéroe" español, ese macho ibérico que solemos encontrar en muchas barras de nuestros bares. Cargado de topicazos, este personaje dice ser agente de la policía, aunque todos sabemos que realmente es "el brazo tonto de la ley". Aunque Sabina le puso música en su misión en Marbella, Torrente tiene un ídolo musical al que no cambia por nada ni por nadie. Se trata de José Luis Cantero, más conocido por "El Fary". Por eso Sabina hace referencia a la que fuera canción de bandera en la presentación de Torrente en sociedad, allá por el año 1998, "apatrullando la ciudad" son su Seiscientos. 
"“Pa’ luego es tarde, ábrete una temporada”,
me sopló un ciego vidente.
Y me empadroné en Marbella
en una suite de una estrella
con mi palillo de dientes,
Vacilando de costao
donde corta el bacalao,
la jet set del delincuente."

Esta canción la canta al alimón con el propio Santiago Segura, o mejor dicho José Luis Torrente. Si hay una ciudad donde se reúne la flor y nata de este país, sin duda es Marbella, por eso mismo en la película Torrente se dirige a la ciudad malacitana. Esa "jet set" de la que habla es ni más ni menos la que puebla los platós de Telecinco casi con la misma frecuencia que los Tribunales de Justicia. Sin duda alguna, Torrente hace una burla grotesca de todo lo que nos rodea, desde las más bajas esferas hasta las más altas (aunque en algunas ocasiones la diferencia sea mínima). 

"Donde los jeques
blanquean los cheques
del petrodólar
y marean a don Quijote
con un lingote
de pepsi cola. "

¿Os suena de algo lo de los jeques? Durante muchos años les hemos hecho todos los parabienes habidos y por haber, a todos los jeques árabes que venían a nuestras costas de vacaciones. Ahora hacemos dos cosas, o bien les vendemos nuestros clubes de fútbol, o directamente intentamos ponerlos de patitas en la calle. No voy a entrar a valorar si todo eso está bien o está mal, sólo voy a señalar el objetivo y el causante de todo eso: el caballero ese tan poderoso llamado Don Dinero. 

"Sin KGB'S, en la CIA
sobran espías
y por consiguientes
James Bond se ve obsoleto,
ningún servicio secreto
contrata agentes como Torrente. "

Tratándose de un personaje cinematográfico, Sabina lo compara con otros super héroes de películas como puede ser James Bond. Como suelen decir, las comparaciones son odiosas. Pero claro, todo depende de lo que quieras buscar, porque si son las risas el 007 se queda a años luz de nuestro policía casposo. 

"Si a ratos me puso cuernos la fortuna,
fue de forma fraudulenta.
La patria es una fulana,
menos mi madre y mi hermana,
no hay coño que no esté en venta. "

Sabina también hace referencia a diversas situaciones y frases típicas de Torrente, que a poco que hayas visto las películas, se te quedan grabadas en la mente. Son esas coletillas que de vez en cuando se repiten acompañadas de "como diría Torrente...". Ese es uno de los mayores éxitos de Santiago Segura, haberse introducido de lleno en la idiosincrasia de este país. Segura conoce muy bien lo que le gusta al "español estándar", de ahí que no escatime en cameos de personajes del corazón, deportistas famosos, frikis de distintas épocas y orígenes...

"En Acrapulcos y en Estoril,
en Marrakech y en Dublín
hay más estrés que en Madrid
y menos ambiente. "
  "En Montecarlo, en Honolulú,
en Yacarta y en Moscú,
les falta un Puerto Banús
(semos diferentes). "

No obstante, hay una gran cantidad de gente que detesta por completo a Torrente y a Santiago Segura. El propio Santiago es el primero en reconocerlo y en afirmar que el personaje de Torrente es alguien desagradable por definición. Yo pienso que muchas veces nos olvidamos de el género de la película ante la que nos encontramos, y es que tratándose de una comedia hay que verla con otros ojos. Seguramente muchos y muchas de las que se escandalizan por las cosas que dice y hace Torrente, son seguidoras acérrimas de Sálvame. La diferencia es que cuando vas a ver Torrente sabes que es una película y nada es real, mientras que cuando enciendes la telebasura intentan venderte cosas aún peores y además pretenden que te las creas (muchas veces lo consiguen). A lo mejor alguna de las que echan pestes de Torrente, están casadas con alguien igual que él...

A mi me gusta Santiago Segura y me gusta Torrente, además por ese orden, ya que hay otras películas de Santiago que me han gustado bastante. Así que me alegro por todo el éxito que ha tenido y por el que tendrá.Que alguien te garantice una hora y media de risas es algo de agradecer, porque ya hay demasiada gente que te garantiza muchas más horas de mala leche.

12 marzo 2011

Cantautores de la Plaza Mina

El Carnaval va llegando a su fin, y aunque ya os hablé de él hace unas semanas cuando os presenté a la chirigota de Cádiz "Los Joaquín Pamplina"; regreso al tema carnavalero. Para mi es una de las mejores, si no la mejor, fiestas del año. Son unos días en los que te puedes evadir fácilmente de la rutina, de los problemas, de guardar las apariencias... El Carnaval te da una libertad que pocas veces tenemos, o al menos no sabemos aprovechar. En mi otro blog tengo el disfraz de este año, por si le queréis echar un vistazo. 

Dentro del enorme abanico de cosas que nos aporta el Carnaval, hay una que combina el arte, con la diversión y con la cultura. Estoy hablando de las comparsas y chirigotas. El concurso por excelencia es el de Cádiz, pero hay muchos otros puntos de la geografía española donde esto también es una tradición muy arraigada. Durante todo este mes se han ido sucediendo los cuplés, los pasodobles y los popurrís. Combinando notas de humor, con otras letras emotivas y tocando temas controvertidos. 

Como bien dice el sobrenombre de la chirigota de "Los Joaquín Pamplina", no sólamente ellos si no todos son "cantautores de la Plaza Mina". Cumplen con creces con el cometido básico del cantautor, que es contar historias al ritmo de la música y no morderse la lengua ante nada ni nadie.

A continuación os voy a dejar con las actuaciones de la gran final de este año, de las tres chirigotas que llegaron a la final. También os voy a poner la actuación de una comparsa que a mi personalmente me gustó más que ninguna otra, aunque no se alzase con el primer premio. 







03 marzo 2011

Sabina y CIA XIII

Hace escasos días salía a la venta el nuevo trabajo de Jarabe de Palo bajo el nombre de ¿Y ahora que hacemos?. Bueno pues, lo que han hecho ha sido un disco con varias colaboraciones, entre las cuales se encuentra Joaquín Sabina. Paradójicamente el título de la canción que han hecho con Joaquín da respuesta al título del álbum "Hice mal algunas cosas". 

En una entrevista le escuché a Pau Donés decir que la letra de la canción ya la tenía hecha desde hace un tiempo, y que además, desde el momento de su creación se dijo a sí mismo que sólamente la cantaría con el flaco de Úbeda. La relación entre Jarabe de Palo y Joaquín Sabina no es nueva de ahora, hace algunos años ya versionaron juntos la archiconocida canción de "La Flaca".

Unos cuantos años después se vuelven a juntar y nos regalan esta canción cañera, desenfadada y que hace bandera de esa costumbre tan patria de "dejarlo todo para mañana". Además de Joaquín, también interviene Carlos Tarque de MClan. Os recomiendo escuchar el disco entero, ya que hay artistas invitados de la talla de Antonio Orozco y Alejandro Sanz. 

24 febrero 2011

Los Joaquín Pamplina

Ya queda menos para que llegue el Carnaval, aunque por las fechas que vamos en muchos años ya hubiera pasado por completo, este año el calendario ha sido caprichoso y nos lo ha colocado en Marzo. A e pesar de esto, hay muchos lugares en los que ya huele a confetti y se oyen los primeros ecos de las comparsas y chirigotas. El lugar por excelencia de España donde esto sucede es Cádiz, donde las fiestas en honor a Don Carnal son poco menos que una religión. 

Como cada año, en el teatro Falla se suceden las comparsas, chirigotas, coros y cuartetos que con arte y su gracia inigualable nos divierten enormemente. Este año, hay una chirigota muy especial, sobre todo para los Sabineros, ya que bajo el nombre de “Los Joaquín Pamplina” este grupo gaditano se ha disfrazado como el flaco en sus conciertos. Ya lo ha comentado Joaquín en varias entrevistas, que lo del bombín y el bastón formaban parte de su “personaje”. 

Ataviados con todo lujo de detalles Sabineros: bombín, pantalones de rayas, chaqueta del chaqué… ¡hasta un cenicero llevan encima del bombín!, estos “cantautores de la plaza mina” (es así como se denominan) también deleitan a la gente con su música y con sus letras. En una de sus intervenciones se referían a todas las agrupaciones como los “cantautores de Cádiz”. Razón no les falta, hacen un trabajo digno de elogio, ya que son capaces de narrar todo tipo de acontecimientos con alegría y buen humor, cosa que es bastante complicada. 

Los grandes aficionados al Carnaval admiramos muchísimo todo este trabajo, sobre todo teniendo en cuenta el enorme esfuerzo que eso conlleva. Os pongo un vídeo donde se ve la presentación de esta agrupación, pero desde ya os recomiendo que veáis más, tanto de ellos como del resto de agrupaciones. 

El Carnaval es una tradición que no está arraigada de igual manera en según que puntos de España. De tal forma que para aquellos que no lo conozcan, les invito a que se adentren en este mundo mágico. Ahora que están tan de moda las terapias, los psiquiatras, los antidepresivos…el Carnaval es la mejor medicina para todo eso. Olvidarse por unos días de los problemas, de quien eres, del qué dirán y salir a la calle convertido en lo que tú quieras y darle rienda suelta a tu imaginación, es algo que no siempre podemos hacer. Todavía quedan dos semanas para que llegue esa semana mágica, así que pónganse cómodos, disfruten y vayan pensando en el disfraz que se van a poner este año. 

16 febrero 2011

Su primo El Nano IV: Barquito de papel

En la inmensa discografía de Serrat, si hiciéramos una clasificación de todas sus canciones, habría un extenso grupo en las que la nostalgia y la niñez son el leitmotiv principal. Además, si a esto le unimos el sello tan característico que El Nano le imprime a todas sus canciones; tenemos auténticas joyas en las que es difícil no echar la vista atrás. Barquito de papel es una de esas canciones, un tema muy sencillo, tan sencillo como la época de la vida que pretende retratar. También la melodía que la acompaña hace por donde para transportarnos a esa época de babis y dibujos animados.
“Barquito de papel,
sin nombre, sin patrón
y sin bandera,
navegando sin timón
donde la corriente quiera.”
El barquito de papel es el símil perfecto para hacer referencia a nuestra infancia. Algo tan pequeño, tan endeble y tan insignificante como un barco hecho de papel, no tiene para nosotros valor alguno ahora mismo. Sin embargo, cuando éramos pequeños era algo maravilloso, y cuando tu padre o tu abuelo te hacía uno eras el niño más feliz del mundo. Es una tónica constante eso de añorar siempre lo que no se tiene, justo ahora nos acordamos de lo bien que estábamos en esos años. Vivir sin patrón, sin bandera, sin obligaciones, pensando solamente en salir a jugar a la calle. Pero claro, lo que no decimos es cuanto ansiábamos cumplir años y hacernos mayores. Lo de navegar sin timón, dejándonos llevar por la corriente es algo que seguimos haciéndolo de adultos. Aunque no nos demos cuenta, en muchas ocasiones no somos dueños de nuestro propio timón y es la corriente la que nos empuja, muchas veces en contra de nuestra voluntad.
“Aventurero audaz,
jinete de papel
cuadriculado,
que mi mano sin pasado
sentó a lomos de un canal.”
Aquí tenemos una de las joyitas de esta canción, la descripción que hace del niño calificándolo como “jinete de papel cuadriculado” es simplemente espléndida. Cuantas hojas de cuadritos habremos rellenado en nuestro pupitre, y como de doloroso era dar el salto al folio en blanco; donde nos sentíamos como un trapecista sin red, escribiendo sin ninguna línea que nos sirviera de guía. Esa mano sin pasado, que rellenaba cuadernos de rubio y hacía caligrafías para conseguir la letra más redondeada posible. Con el paso del tiempo, esas mismas manos se van llenando de historias que contar.
“Barquito de papel,
en qué extraño arenal
han varado
tu sonrisa y mi pasado,
vestidos de colegial.”
Supongo que con todos los recuerdos pasa lo mismo, siempre se tiende a exagerar (tanto lo bueno como lo malo); y en el caso de la infancia, normalmente se recuerda como uno de los periodos más felices. Quizá el inconformismo sea el culpable, ya que éste se manifiesta de varias maneras. Por un lado, esperando conseguir en un futuro más o menos lejano algo más y mejor de lo que tenemos. Por el otro, añorando volver a reverdecer viejos laureles o revivir experiencias pasadas.
“Cuando el canal era un río,
cuando el estanque era el mar,
y navegar
era jugar con el viento,
era una sonrisa a tiempo,
fugándose feliz
de país en país,
entre la escuela y mi casa,
después el tiempo pasa
y te olvidas de aquel
barquito de papel.”
La vida poco a poco se va convirtiendo en una constante lucha por ir salvando los diferentes obstáculos que se nos presentan, y que por lo general aumentan de manera inversamente proporcional a nuestras fuerzas. Quizá por eso, sea ahora cuando más se acuerda uno de que navegar era jugar con el viento, porque con eso ya no vale, ahora para navegar hay que remar y remar y remar… El tiempo pasa inexorablemente, y como dice Serrat, poco a poco nos vamos olvidando de aquel barquito de papel que lo era todo para nosotros. Hoy, todo nunca es suficiente. Canciones como estas siempre vienen bien para despejar un poco nuestra mente de todos los asuntos urgentes y súper importantes, y acordarnos de ese barquito de papel en el que nos sentíamos los reyes del mundo.